Las fuerzas de seguridad del gobierno de Yemen dispararon contra manifestantes en Saná, la capital, y mataron a 12 de ellos, dijo un funcionario médico, un día después de que la ciudad fuese escenario de los choques más graves en varias semanas.

Mohamed al-Qubati, director de un hospital de campo montado en el lugar donde se realizan las principales protestas en Saná llamado "Plaza del Cambio", dijo que más de 70 personas resultaron heridas el martes en las marchas que exigen la renuncia del presidente Alí Abdalá Salé.

Decenas de miles de manifestantes marcharon rumbo a Saná encabezados por hombres sin camisa en cuyos cuerpos se podía leer "Vete... carnicero", en referencia a Salé.

Soldados de la Guardia Republicana, una unidad comandada por el hijo de Salé, Ahmed, arrestó a cuatro mujeres que se dirigían a la protesta principal, dijo el activista Habib al-Uraiqi.

Abdel-Rahman Berman, de la Organización de Defensa de Derechos y Libertades de Yemen, dijo que las fuerzas de Salé atacaron a los manifestantes con disparos y gas lacrimógeno.

Berman dijo que según un equipo de su organización que monitoreaba la situación, las fuerzas del gobierno y matones secuestraron a mujeres manifestantes y algunos hirieron a participantes en las protestas "en una forma vergonzosa y criminal".

Manifestaciones similares tuvieron lugar en otras partes de Yemen, incluyendo las ciudades sureñas de Aden y Taiz.

Los manifestantes llamaron al enjuiciamiento de Salé por la muerte de opositores y pidieron a la comunidad internacional y el Consejo de Seguridad de la ONU que ayuden a derrocarlo.

El martes, miembros claves del Consejo de Seguridad comenzaron a debatir un proyecto de resolución redactado por Gran Bretaña que llama un cese inmediato del fuego y una transferencia de poder en Yemen, además de una acción inmediata por las autoridades yemeníes para frenar los ataques contra civiles.

El presidente Salé es acusado por muchos yemeníes de llevar al país a la guerra civil al aferrarse al poder pese a ocho meses de protestas en toda la nación, la deserción de importantes aliados a la oposición y crecientes presiones internacionales.

Ha rechazado un plan propuesto por Arabia Saudí y sus cinco aliados en el Consejo de Cooperación del Golfo y respaldado por Estados Unidos para entregar el poder al vicepresidente a cambio de inmunidad.

Los combates de madrugada entre tropas leales al mandatario yemení y fuerzas rivales causaron la muerte de al menos 18 personas en Saná el lunes, reviviendo los temores de que se desate una guerra civil en la nación de la Península Arábiga.