El ex presidente Vicente Fox exhortó el martes al gobierno mexicano a retirar el ejército para negociar un cese al fuego con los narcotraficantes, incluso si desemboca en una amnistía, y mencionó como precedente la pacificación lograda tras el alzamiento armado ocurrido en la provincia de Chiapas a comienzos de la década pasada.

A una pregunta de si los jefes del crimen organizado deberían participar en las negociaciones, Fox respondió tras pronunciar una conferencia "¿Qué importa quien se sentaría en la mesa? ¿No estuvo Marcos ahí?", refiriéndose al subcomandante Marcos, líder del alzamiento armado de 1994.

El obispo Samuel Ruiz, fallecido en enero, encabezó una comisión negociadora que puso fin al alzamiento de los Zapatistas que buscaban reivindicaciones para las poblaciones indígenas.

"Al final puede llegar a terminar con una amnistía de algún tipo", agregó el ex mandatario.

Fox justificó su propuesta alegando que el ejército debe regresar cuanto antes a los cuarteles porque "cada día hay más violaciones a los derechos humanos y al debido proceso" y también ante lo que calificó la tolerancia de los estadounidenses ante la actividad del crimen organizado.

"Aquí en Estados Unidos no hay negociación con los criminales pero hay una tolerancia increíble porque los que trafican la droga, cobran el dinero y venden las armas, aquí están. ¿Por qué no los acaban?", indicó.

La vocera del gobierno de México, Alejandra Sota, dijo que no había escuchado textualmente las declaraciones de Fox, aunque dijo que la posibilidad de una tregua o pactos "es un tema que evidentemente no compartimos".

"Creo, como lo ha afirmado el presidente (Felipe) Calderón desde el principio, que para establecer una seguridad auténtica y duradera, el camino es el de las instituciones, es el de la aplicación de la ley, es la reconstrucción del tejido social y pues la inacción, la tolerancia al crimen permitieron precisamente su crecimiento", dijo la portavoz en Radio Fórmula, tras ser interrogada sobre los comentarios del ex presidente.

Fox dijo haber compartido su propuesta recientemente con Enrique Peña Nieto, candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que gobernó durante siete décadas hasta el triunfo de Fox en el 2000.

"Peña Nieto está adelante (en las encuestas) con ventaja de 3 a 1, pero de aquí a las elecciones faltan muchos meses y todo puede suceder ahora", dijo en referencia a los comicios presidenciales de julio próximo. "Espero que el proceso (electoral) nos dé ideas, que discutamos problemas para que las soluciones vengan con cualquier nuevo gobierno".

Fox declinó precisar cuál fue la reacción de Peña Nieto cuando le presentó su propuesta de negociar un cese el fuego.

Cuando Peña Nieto visitó Washington en mayo, denunció la existencia de una campaña negra sobre una posible disposición del PRI a negociar con el crimen organizado y calificó la idea de "insostenible".

Fox ubicó en 50.000 el número de muertes ocurridas desde que el presidente Felipe Calderón asumió el poder en 2006 e inició un combate al crimen organizado apoyado por Estados Unidos con 1.400 millones de dólares a través de la Iniciativa Mérida. La cifra oficial es de 35.000 víctimas de la violencia ligada a esa lucha.

Fox ofreció sus comentarios tras pronunciar un discurso en el centro de estudios Cato Institute sobre la necesidad de legalizar la producción, distribución y comercialización de narcóticos ante lo que calificó el fracaso de las iniciativas actuales.

Los ex presidentes Ernesto Zedillo de México, César Gaviria de Colombia y Fernando Cardoso de Brasil se han pronunciado públicamente a favor de analizar la legalización de las drogas.

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Luis Alonso Lugo está en Twitter como @luisalonsolugo

El corresponsal de AP en la ciudad de México E.Eduardo Castillo colaboró con este despacho