La cruzada por la primera vacuna contra la malaria en el mundo parece haber dado un enorme paso: un estudio en Africa muestra que inmunizaciones experimentales redujeron a la mitad el riesgo de desarrollar la enfermedad en niños pequeños.

Los resultados iniciales de una etapa final de prueba de vacunación fueron publicados el martes, y los creadores de la vacuna lo calificaron como un hecho memorable para ayudar a dominar a uno de los asesinos más implacables de la humanidad.

Sin embargo, la vacuna no estará disponible por al menos tres años, ya que deben completarse más pruebas cruciales para ver qué tan bien funciona en infantes y cuánto dura su protección. Después, la vacuna debe ser revisada por agencias gubernamentales en Europa y en naciones africanas de manera individual.

"Aún tenemos un camino largo por delante", dijo en conferencia telefónica con reporteros Tsiri Agbenyega, investigador líder del estudio africano.

Los primeros resultados muestran que la vacuna sólo tiene una efectividad de aproximadamente 50%, significativamente más baja que la protección vista en vacunas más comunes. Pero algunos expertos señalaron que se trata de una gran mejoría con respecto a la situación actual, y aun así podría salvar cientos de miles de vidas.

A nivel mundial, la malaria mata anualmente a casi un millón de personas. Más del 90% de ellas viven en Africa, y se trata en su mayoría de niños pequeños y mujeres embarazadas.

Científicos han estado tratando durante décadas de desarrollar una vacuna contra la malaria, y la que fue probada — desarrollada por GlaxoSmithKline — es la más avanzada. Sin una vacuna, los esfuerzos de salud pública se han concentrado en medicamentos para la malaria y otros medios de prevenir la infección, como mallas protectoras en las camas para evitar contacto con el mosquito anofeles e insecticidas.

Esos esfuerzos han sido exitosos: algunas naciones han sido capaces de reducir hasta en un 50% las muertes por malaria entre niños pequeños, señaló el doctor Thomas Frieden, director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.

La nueva vacuna apunta a un parásito de la malaria encontrado en la Africa subsahariana. La malaria se propaga a través de mosquitos, los cuales introducen parásitos de la malaria en el torrente sanguíneo de los humanos. Los parásitos ocasionan ataques de fiebre alta y pueden ocasionar falla orgánica fatal.

En Estados Unidos, la malaria ha estado erradicada desde inicios de la década de 1950. Sólo se diagnostican aproximadamente 1.500 casos anuales en el país, la mayoría de ellos entre viajeros y migrantes del sur de Asia, del Africa subsahariana y otros lugares donde se propaga comúnmente la enfermedad.

El estudio, aún en curso, comenzó en el 2009 e involucra a más de 15.000 niños en Burkina Faso, Gabón, Ghana, Kenia, Malawi, Mozambique y Tanzania.

Los hallazgos se enfocaron en unos 6.000 niños de entre 5 y 17 meses. Un año después de recibir tres dosis, entre los niños vacunados se presentaron la mitad de casos de malaria que en el grupo que no recibió la vacuna.

Los primeros resultados fueron revelados el martes en la conferencia sobre malaria en Seattle y publicados por la revista New England Journal of Medicine.

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New England Journal of Medicine: http://www.nejm.org