El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó hoy un préstamo flexible de 62 millones de dólares para respaldar la sostenibilidad fiscal del sector público en Bolivia.

Este préstamo flexible, similar al otorgado en 2010, tiene como objetivo apoyar al Gobierno central en la revisión, adecuación y reglamentación del marco fiscal y la puesta en práctica de mejoras en los mecanismos de coordinación del Gobierno central y los Gobiernos regionales.

"El programa contribuirá de manera decisiva a los esfuerzos del Gobierno de Bolivia por asegurar las sostenibilidad de las finanzas del sector público consolidado y profundizar el proceso de descentralización fiscal derivado del nuevo marco constitucional", comentó Ramiro López Ghio, jefe del equipo de proyecto del BID, en un comunicado de prensa.

Este tipo de créditos flexibles proporcionan recursos a los Gobiernos para financiar programas prioritarios y sus desembolsos se realizan luego de lograrse metas convenidas entre el BID y el país.

Los fondos también están destinados al fortalecimiento de las áreas de ingresos, tesorería y deuda pública en los diferentes ámbitos de Gobierno.

El préstamo otorgado por el BID consiste de un aporte de su Capital Ordinario por 46,5 millones de dólares a 30 años, con un período de gracia de 6 años, y otro de su Fondo de Operaciones Especiales por 15,5 millones de dólares, a 40 años.