Cómodamente instalado en la punta de la liga junto a Levante, el Barcelona vuelve este miércoles a disputar la Liga de Campeones, en que recibe por la tercera fecha de la fase de grupos al primerizo Viktoria Plzen, de la República Checa.

El cuadro visitante afronta un doble reto de altura en su estreno en la máxima competición continental: enfrentar al campeón vigente, que pasa por un excelente momento con 14 goles a favor y ninguno en contra en sus últimos cuatro partidos, y hacerlo en el Camp Nou, donde el equipo de Pep Guardiola se ha mostrado imponente esta temporada.

La última vez que el Barsa perdió en su estadio fue al inicio de la pasada campaña, cuando perdió con Hércules 2-0, el 11 de septiembre de 2010, y en la competición doméstica aún no ha recibido ningún gol como local por 21 anotados.

En el torneo continental, el último equipo en llevarse un triunfo del estadio barcelonés fue el Rubin Kazan, el 20 de octubre de 2009, cuando se impuso por 2-1. En total, una racha de 11 partidos invicto en Europa.

"Nuestro sueño es ganar, pero nos espera el equipo más fuerte del mundo. Respeto al Barsa y espero que los goles sean los mínimos", dijo en rueda de prensa el técnico visitante, Pavel Vrba. "Si logramos vencerlos, en Plzen nos construirán una estatua".

Y, pese a la aparente desigualdad futbolística, el Plzen alcanza la tercera cita del Grupo H a sólo tres puntos del campeón. En sus dos partidos anteriores, el conjunto entrenado por Vrba empató 1-1 con el Bate Borisov (al que el Barsa goleó por 5-0) y perdió en Milan por 2-0.

Guardiola observó que "los equipos pequeños tradicionalmente se nos han dado peor que los grandes. Ellos son rápidos, directos, y juegan muy juntos.

El astro argentino Lionel Messi alcanza la cita en un gran momento de forma. Tras su doblete el pasado sábado frente al Racing de Santander, suma 16 goles en 12 partidos oficiales en la presente campaña con el Barsa.

"La verdad es que aún no hemos analizado mucho al Plzen, pero sabemos que en la Champions ningún equipo es fácil", reconoció Messi. "Nosotros saldremos como siempre, respetando al contrario y a hacer nuestro juego: tener la posesión de la pelota para crear ocasiones de gol. Es importante asegurarnos el pase a octavos de final. Llegan muchos partidos, con el Mundial de Clubes, y lo mejor es dejar de lado la Champions cuanto antes".

Sobre la gran momento del delantero, Guardiola resaltó que Messi es el máximo responsable de su propia evolución futbolística. "Ha vivido muchas experiencias jugando y las ha ido superando. Intentamos colocarlo en posiciones donde pueda hacer daño a los rivales, pero la evolución de Leo como jugador es exclusivamente mérito suyo", explicó.

El mediocampista checo Pavel Horvath admitió que "para nosotros es una gran oportunidad. Estamos muy felices por jugar en este estadio y a este nivel". Pero advirtió que "no hemos llegado con la idea de perder 5-0. Queremos ser peligrosos y veremos hasta dónde llegan nuestras fuerzas. Es normal que los jugadores del Barsa no nos conozcan e intentaremos sorprenderles".

El Barsa no podrá contar con los lesionados Ibrahim Afellay, Gerard Piqué, Cesc Fábregas ni el chileno Alexis Sánchez, pero a Guardiola parece preocuparle más el rival, que ya ganó tres juegos como visitante en la fase clasificatoria ante Pyunik, Rosenborg y Kobenhavn, y la acumulación de partidos por venir. "En estos dos choques seguidos contra el Plzen, la clasificación es lo más importante porque si los ganamos sabemos que estaremos en octavos. Nosotros nos vamos a esforzar, como hemos hecho a lo largo de estos cuatro años".