La economía brasileña generó en los primeros nueve meses del año 2,07 millones de puestos formales de empleo, una cifra inferior al mismo período del 2010.

Solo en setiembre fueron creados 209.078 puestos de trabajo formales, el más bajo para ese mes desde 2006, según informe emitido el martes por el Cadastro General de Empleados y Desempleados, del Ministerio de Trabajo.

La creación de empleos en Brasil se mantuvo positiva en lo que va del 2011 pero resintió los efectos de la crisis financiera global, al caer 16,5% comparado con los primeros nueve meses del año anterior.

El ministro de Trabajo, Carlos Lupi, explicó en rueda de prensa que el declive se debió a "una baja en la generación de empleos en la industria de transformación a causa de la competencia de productos importados, por eso es necesario proteger a la industria nacional de esa competencia, que altera mucho nuestra economía".

El gobierno lanzó en agosto un paquete de medidas que incluye incentivos fiscales para estimular a la industria, golpeada por la competencia de países como China y por la valorización de la moneda brasileña, el real.

Brasil también aplicó medidas de estímulo a la industria automotriz que incluyó un aumento del impuesto sobre los vehículos importados. La disposición excluyó a los carros producidos en México y los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) que tengan al menos 65% de componentes locales.

Lupi había planteado como meta para 2011 la creación de 3 millones de puestos formales de trabajo, pero admitió que ese objetivo difícilmente será alcanzado.