El jefe de la fiscalía brasileña anunció el martes la apertura de una investigación sobre denuncias de corrupción contra el ministro de Deporte, Orlando Silva, acusado del desvío de recursos públicos.

El procurador general de la república, Roberto Gurgel, dijo a periodistas que de comprobarse la versión divulgada por la prensa de que Silva comandó un esquema de cobro de sobornos para otorgar contratos de proyectos deportivos a entidades no gubernamentales, configuraría un crimen.

La revista Veja publicó el fin de semana declaraciones del policía Joao Dias Ferreira quien afirmó que el ministro cobró una porción del valor de un contrato concedido a una organización a su cargo para desarrollar programas deportivos en favor de menores en una comunidad pobre en la periferia de Brasilia.

Ferreira fue detenido el año pasado como parte de una investigación policial sobre organizaciones que tenían contratos con el gobierno sin prestar el servicio al cual se habían comprometido.

"Lo que se alega, con base en aquella persona que prestó las informaciones, sería sin duda alguna la práctica de un crimen. Ahora, es necesario verificar si eso es verdad o no", declaró Gurgel a periodistas.

El propio ministro Silva pidió el lunes a la fiscalía y la policía federal abrir una investigación de la denuncia publicada por la revista.

Entre tanto, Silva acudió el martes a la Cámara de Diputados para desmentir las denuncias en su contra en una audiencia con dos comisiones de la cámara baja.

"Es una versión fundada en mentiras. Considero muy grave el hecho de que las acusaciones fueron negadas, rechazadas anticipadamente a ese medio de comunicación (Veja), pero aún así las versiones falsas fueron publicadas", declaró Silva a los diputados.

El ministro reafirmó las manifestaciones que formuló el lunes en las que rechazó con vehemencia las denuncias de desvío de recursos y mostró documentos en los que el Ministerio de Deporte pidió la suspensión del contrato con Dias Ferreira y la devolución del dinero transferido a su organización por incumplimiento.

El acusador del ministro, en una entrevista publicada por el diario O Estado de S. Paulo, afirmó que se encontró en 2008 con Silva, quien le habría propuesto un acuerdo para que el esquema de desvío de recursos no fuera denunciado.

El ministro negó la versión y se refirió a Ferreira como una persona "descalificada, criminal y bandida" y anunció que tomará acciones legales en su contra.

Silva es el miembro del gobierno brasileño más directamente involucrado en los preparativos para el Mundial de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016, aunque las denuncias en su contra no tienen relación con esos torneos internacionales.