El presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, afirmó hoy que la reciente crisis financiera ha demostrado que los bancos centrales deben prestar tanta atención a la estabilidad de precios como a la financiera.

"Uno de los legados más importantes de la crisis será que la restauración de la estabilidad financiera tenga un estatus igual al de la estabilidad monetaria", afirmó Bernanke durante una conferencia en la Reserva Federal de Boston.

En su intervención, el presidente de la Fed no se refirió a las perspectivas económicas de EEUU ni a posibles nuevas medidas de estímulo antes de la próxima reunión de la Reserva, que se celebrará el 1 y el 2 de noviembre.

"Los bancos centrales ciertamente no hicieron caso omiso de las cuestiones de estabilidad financiera en las décadas previas a la crisis, pero la política de estabilidad financiera fue a menudo vista como el socio menor de la política monetaria", explicó.

Bernanke destacó, no obstante, la relevancia de la política monetaria como uno de los elementos claves para apoyar los objetivos de estabilidad económica por su efectividad "comprobada".

Pero precisó que "las diversas herramientas de regulación financiera junto con un apropiado vigilancia del sistema financiero, deberían ser las primeras líneas de defensa contra la amenaza de inestabilidad".

Asimismo, defendió las medidas tomadas por la Fed en septiembre mediante una operación de canje de bonos del Tesoro a corto plazo por otros de más largo plazo (twist), por un monto de 400.000 millones de dólares, para asegurar bajos tipos de interés durante un período más prolongado.

"En tiempos más normales, cuando los tipos de interés a corto plazo no estén tan ajustados, espero que las políticas de balance de cuentas serán utilizados en raras ocasiones", dijo.

Además, se refirió al cambio en el tono de los comunicados de la Fed en pos de una mayor "transparencia" y claridad, como el indicado en agosto de que "se mantendrían bajos los tipos de interés hasta mediados de 2013".

Bernanke tampoco comentó la situación del mercado laboral en EEUU, una de las principales preocupaciones de los ciudadanos, y que según las previsiones de la Fed se espera que el desempleo se mantenga en torno al índice inusualmente elevado del 9,1% en los próximos meses.