Karim Benzema, jugador del Real Madrid, recogió el guante lanzado por su compañero Gonzalo Higuaín, protagonista en las últimas dos semanas con tres "hat tricks" consecutivos, y, con una buena actuación ante el Olympique de Lyon, mantiene el duelo deportivo con el argentino gracias a un gol y a una asistencia en la victoria ante los franceses (4-0).

Corren buenos tiempos para el entrenador José Mourinho, que observa como sus dos delanteros están en plena forma. Ambos han pasado por casi las mismas fases a lo largo de la temporada, con lesiones y recuperaciones positivas. Ahora están en plenas condiciones para continuar una lucha por el puesto de ariete titular que está muy cara por la casa blanca.

Y le tocó el turno a Benzema, que respondió a la gran actuación de Higuaín el pasado fin de semana ante el Betis con un encuentro muy vistoso. Aparte de inaugurar el marcador, asistió a Sami Khedira en el segundo tanto del Real Madrid al Olympique. Se le da muy bien su ex equipo, que el año pasado sufrió al francés en los octavos de final de la Liga de Campeones. Entonces, también marcó, y lo hizo por partida doble.

La actuación de Benzema frente a sus compatriotas sirve para reivindicar su figura, algo olvidada tras una lesión que hasta hoy le ha mantenido alejado de los terrenos de juego en los últimos partidos. Higuaín aprovechó perfectamente la ausencia del francés, que hasta su paso por la enfermería había cerrado las puertas de la titularidad al internacional albiceleste.

Mientras, Mourinho reivindica la figura de los dos y se frota las manos con Benzema e Higuaín en forma. "Mi criterio para elegir jugador son las características del jugador con el rival según lo proyectas. Son jugadores con características distintas, con la coincidencia de que ambos marcan y para mí fenomenal. Muchos piensan que para mí era un problema tener dos delanteros en buena forma y eso no es problema. Problema es tener sólo uno o ninguno de los dos", dijo en la víspera del encuentro ante el Olympique.

Los franceses sufrieron el duelo entre los dos. Esta vez fue Benzema quien hizo molestó a un rival del Real Madrid. Higuaín, mientras, esperó su turno en el banquillo y en la segunda parte le sustituyó.

Un intercambio que parece que será habitual entre uno y otro. Las dudas, para Mourinho, continuarán. Pero son sanas. El próximo fin de semana, en la visita del Real Madrid a Málaga, tendrá que volver a elegir. Frente al Lyon, Benzema recogió el guante de Higuaín y volverá a crear dudas a su entrenador.