Las autoridades tailandesas protagonizan el miércoles una batalla contra las inundaciones que amenazan a Bangkok, después de que la zona industrial más antigua del país se anegó por completo y otra cercana enfrenta una inminente amenaza.

Cientos de soldados y voluntarios participan en el esfuerzo por salvar al estado industrial de Nava Nakorn después de que sus defensas se quebraron el fin de semana, pero la rendición llegó el martes con el desalojo de todos los trabajadores. Cuando se hizo de noche, toda la propiedad — que alberga a cientos de fábricas y a decenas de miles de trabajadores — fue cubierta por agua por más de un metro (yarda) de altura en algunos lugares.

Fue el quinto estado industrial importante en ser devastado, además deja hasta a 200.000 trabajadores sin empleo, al menos temporalmente. Muchas de las fábricas son productoras de piezas especializadas como partes para automóviles y discos duros de computadoras, provocando un efecto en cadena para las fábricas de otras áreas que no se han visto afectadas por las inundaciones y que ahora no pueden obtener las partes necesitadas.

Los defensores estaban librando una nueva lucha el miércoles por la mañana en el estado vecino de Bang Kradee, una zona industrial que también está en la provincia de Pathum Thani, justo al norte de Bangkok. La televisora estatal MCOT reportó que las autoridades locales en el vecindario han lanzado bengalas para alertar a los habitantes — quienes no se benefician de las defensas colocadas para la zona industrial — que evacuen el área.

En otra muestra de que la situación se deteriora, existe la preocupación de que al menos un centro donde que las personas de los puntos más al norte donde se refugiaron desde hace una semana — un campus a las afueras de la Universidad Thammasat — tendría que ser abandonado.