El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, expresó hoy su satisfacción por la reciente aprobación de los Tratados de Libre Comercio (TLC) de EE.UU. con Corea del Sur, Colombia y Panamá e instó a continuar el trabajo hacia una mayor integración comercial.

"Estoy muy contento de que finalmente se aprobaran estos tres TLC. Pero, francamente, espero que no perdamos la oportunidad y aprovechemos el impulso", indicó Zoellick.

El presidente del BM, quien recordó que él estuvo en el germen de estos TLC cuando actuaba como secretario de Comercio bajo la Administración de George W. Bush, realizó estas declaraciones en la reunión anual de las Cámara de Comercio de América Latina en Washington sobre las perspectivas para la región.

"No es el momento de echarse a descansar", agregó Zoellick, al subrayar los drásticos cambios acaecidos en el sistema económico global.

Además, reiteró que los beneficios de la supresión de barreras comerciales no residen "sólo en la apertura de nuevos mercados", sino que "permiten mejorar la competitividad de las economías que las adoptan de cara a un mercado global".

En este sentido, aseguró que uno de los retos que enfrenta Latinoamérica es la reducción de "las barreras y la integración comercial entre sí, dentro de la región", donde todavía existe un "gran potencial".

Zoellick se sumaba así a las felicitaciones tras la aprobación la pasada semana en el Congreso de EE.UU. de los acuerdos comerciales con Colombia, Panamá y Corea del Sur, que llevaban pendientes de ratificación desde 2007.

"Esta es una señal positiva, no sólo económicamente, sino también para las relaciones políticas (...) Es un mensaje de que Estados Unidos realmente quiere involucrarse con el resto de las Américas en materia de libre comercio", aseguró previamente en el mismo foro el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza.

Por otro lado, el presidente del Banco Mundial remarcó los positivos progresos realizados por Latinoamérica durante la década, al destacar la buena resistencia mostrada por la región ante la crisis financiera de 2008.

Por ello, Zoellick recomendó que las autoridades latinoamericanas mantengan un prudente espacio fiscal y monetario para poder hacer frente a potenciales caídas de los precios de las materias primas y al descenso de la demanda global.