El Vaticano propuso darle mayor autonomía a cientos de mujeres que viven como monjas dentro de la congregación de los Legionarios de Cristo luego de que una investigación de la Santa Sede descubriera graves problemas en sus comunidades reglamentadas.

El Delegado Pontificio que dirige a los Legionarios, el cardenal Velasio De Paolis, dijo en una carta publicada el lunes que los problemas de las mujeres consagradas en la rama laica de los Legionarios eran "muchos y difíciles". La mayor preocupación es que no tienen estatus legal en la Iglesia.

En una historia de The Associated Press de 2010, mujeres que habían pertenecido a la congregación hablaron de las condiciones, similares a un culto, en las que vivían, con reglas que les indicaban cómo vivir prácticamente cada minuto del día — desde cómo comían, hasta lo que veían en la televisión_, todo en nombre de la voluntad de Dios.

Las mujeres describieron el abuso emocional y espiritual que padecían si ponían en duda su vocación y de cómo serían segregadas si sus directores espirituales no necesitaban nada más de ellas.

El Vaticano ordenó la investigación después de que se supo de abusos durante otra investigación más amplia a los Legionarios, una orden conservadora fundada en México en 1941 por el finado reverendo Marcial Maciel.

Luego de décadas de negar acusaciones sobre la pedofilia de Maciel, los Legionarios empezaron a admitir en 2009 la doble vida de su fundador, quien abusaba sexualmente de seminaristas y que era el padre biológico de al menos tres niños con dos mujeres diferentes.

Maciel había creado el movimiento laico consagrado de los Legionarios, Regnum Christi, principalmente como una herramienta para recaudar fondos y proveer a las escuelas propiedad de los Legionarios de maestros sin paga. Las mujeres consagradas también administran programas juveniles y trabajan para reclutar nuevos miembros.

Los miembros hacen votos de pobreza, castidad y obediencia, como las monjas, pero carecen de la protección legal que ellas tienen.

Funcionarios de la congregación se han negado a proveer estadísticas de cuántos miembros quedan en el movimiento.

En su carta, De Paolis dijo que quienes quedan están felices y proveen un valioso servicio a la Iglesia. Y agregó que las mujeres deberían de tener mayor autonomía de los Legionarios, tanto en el plano personal como comunitario, y que necesitan un estatus legal acorde a la ley canónica.