Unas 50.500 personas, sólo un 5 por ciento del millón de argentinos residentes en el exterior que componen la llamada "provincia 25", están habilitados para votar en las elecciones presidenciales del domingo, según cálculos oficiales.

Los argentinos residentes en el exterior constituyen cerca del 2,5 por ciento del censo del país, aunque apenas una quinta parte se ha radicado en sus nuevas ciudades y únicamente el 5 por ciento (50.474) está inscrito en el Registro de Electores Residentes en el Exterior (RERE), requisito imprescindible para votar.

La comunidad más grande de argentinos en el exterior radica en Estados Unidos, donde están registradas para votar 13.523 personas, más de la cuarta parte del total, de las que prácticamente la mitad residen en Los Ángeles.

En España están habilitados 6.256 argentinos, seguidos de Uruguay (3.049), Brasil (2.739), Alemania (2.706) y Chile (2.456), según precisó la Cancillería, que adelantó que el día 23 se van a habilitar 200 mesas en 70 países para estos comicios.

La población residente en el exterior suele tener un alto índice de abstención a juzgar por los resultados de elecciones anteriores, como las últimas presidenciales, cuando el voto apenas superó el 10 ciento de los censados.

Para tratar de revertir estas cifras, nació hace cinco años "Argentinos, a votar", un espacio para incentivar la participación de los residentes en el exterior.

La iniciativa nació como "una inquietud de algunas personas que veíamos cómo la discusión política en Argentina nunca hacía hincapié ni tocaba los temas relevantes a la diáspora. Se estima que hay más de un millón de argentinos viviendo afuera. Para un país con 40 millones de personas es un número importante", señaló a Efe uno de los impulsores, Gian Franco Carassale.

En su opinión, cuando un argentino se afinca en el exterior y tramita su cambio de domicilio, debería quedar "automáticamente" inscrito en el Registro de Electores Residentes en el Exterior.

Para poder votar en los comicios del domingo, los argentinos radicados de forma permanente o temporal en el extranjero deberían haberse registrado antes de finales de abril en el RERE.

"Con 200.000 potenciales votantes seríamos una fuerza electoral más grande que algunas provincias", advierte Carassale, de 36 años, quien reside desde hace ocho en Washington.

Además de este espacio apartidario, en grandes ciudades con una importante presencia de argentinos, como Barcelona o México, se han armado en los últimos años diferentes agrupaciones de jóvenes militantes.

Los residentes en el exterior no están obligados a votar, pero como el sufragio es obligatorio en el país, todos los argentinos que se encuentren fuera del territorio nacional pero que no hayan tramitado su cambio de domicilio deben justificar la no emisión de su voto.