El ex secretario general de la ONU Kofi Annan, el líder del Sinn Fein Gerry Adams y otros delegados en una conferencia sobre el conflicto vasco exhortaron el lunes al grupo separatista ETA a que renuncie a la violencia.

ETA declaró una tregua permanente en enero, pero no ha renunciado a la lucha armada como herramienta para lograr un estado vasco independiente. El grupo — considerado una organización terrorista por España, la Unión Europea y Estados Unidos — ha matado 829 personas en atentados y tiroteos desde fines de la década de 1960.

Los delegados dijeron que ETA también debería solicitar un diálogo con los gobiernos español y el francés en torno a las consecuencias del conflicto, que incluye a ambos países.

En el conflicto vasco, ese tipo de afirmaciones suelen referirse a temas como el qué hacer con los aproximadamente 800 etarras encarcelados en diversas prisiones españolas — ETA desea que sean trasladados a la región vasca para que estén más cerca de sus familias — y cómo desarmar al grupo separatista.

Lo dicho también parecería descartar conversaciones sobre concesiones políticas, como la independencia vasca.

Los delegados dijeron que si ETA declara un fin definitivo a la violencia, ellos exhortarían a Madrid y a París a que se involucren en ese diálogo.

Hicieron su exhortación en un comunicado después de la conferencia de tres horas a puerta cerrada, organizada por activistas y partidos vascos que simpatizan con la idea de la independencia y a la que acudieron figuras internacionales como Annan y Adams, líder del brazo político del difunto Ejército Republicano Irlandés.

Entre los activistas están ex integrantes de Batasuna, órgano político de ETA que ha sido prohibido y que el año pasado renunció a la violencia, pero Batasuna no ha renunciado al grupo separatista vasco. El comunicado del lunes sólo fue firmado por los delegados internacionales. Los partidos no hicieron comentarios.

El texto, leído por el ex primer ministro irlandés Bertie Ahern, también dijo que se deben tomar pasos para la reconciliación y la compensación a las víctimas del conflicto vasco.

El gobierno español y el Partido Popular, de tendencia conservadora y el principal de la oposición, no acudieron a la conferencia en la ciudad vasca de San Sebastián. Insisten en que ETA simplemente debe abandonar las armas y disolverse.