Un juez federal desechó el lunes una sección clave de un precepto del Departamento del Interior concerniente a la amenaza que el calentamiento global representa para la supervivencia del oso polar.

El juez federal de distrito Emmet Sullivan determinó que el gobierno del presidente George W. Bush no completó una revisión ambiental requerida cuando dijo que la designación del oso polar como especie amenazada no podía ser utilizada como argumento para controlar los gases de efecto invernadero a los que se atribuye el calentamiento global.

El gobierno del presidente Barack Obama estuvo de acuerdo un año después, diciendo que las actividades realizadas fuera del hábitat del oso, como las emisiones de gases contaminantes de una planta termoeléctrica, no podían ser reguladas por la Ley de Especies en Peligro de Extinción.

El Centro de Diversidad Biológica, un grupo ambiental que presentó una demanda sobre la determinación del 2008, dijo que la decisión pone el destino del oso polar en las manos del gobierno de Obama y del secretario del Interior Ken Salazar.

"El gobierno de Obama tiene la oportunidad de hacer lo correcto por el oso polar", señaló Kassie Siegel, una abogada del grupo. "Necesitan decidir si el oso polar obtiene todas las protecciones que reciben otras especies en peligro, o si quieren readoptar una decisión deficiente del gobierno de Bush que exenta a los gases de efecto invernadero y otros contaminantes de la Ley de Especies en Peligro de Extinción".

La decisión de Sullivan ordena al Departamento del Interior que responda a más tardar el 17 de noviembre con un cronograma sobre cuándo concretará la requerida revisión ambiental. Sullivan dejó intacta una designación interina del 2008 mientras continúa el caso.