Los habitantes de Bangkok respiraban el lunes con alivio después que las barreras que protegían a la capital resistieron las peores inundaciones que sufre el país en varias décadas, pero las autoridades ordenaron una nueva evacuación en el norte de la ciudad donde las aguas rompieron las defensas de un parque industrial.

El balance de muertos ascendía a 307 a nivel nacional, en su mayoría ahogados en las aguas. Fuera de la capital, miles de personas que quedaron desamparadas y hambrientas, trataban de sobrevivir en pueblos inundados.

Fuerzas militares rescataron el domingo a aterrados civiles que quedaron atrapados por las aguas en los techos de edificios en la ciudad de Ayutthaya, una de las más afectadas en el país.

Al mismo tiempo, las autoridades expresaban creciente optimismo que la capital, Bangkok, no iba a sufrir daños porque había respondido el complejo sistema de protección, un conjunto de murallas de contensión, canales, diques y túneles subterráneos que ayudan al drenaje de vastas acumulaciones de agua hacia el sur al Golfo de Tailandia.

El Centro de Operación de Alivio de Inundaciones dispuso que todas las fábricas de un conjunto de parques industriales de Nava Nakorn, en la provincia Pathum Thani al norte de Bangkok, suspendan su trabajo y preparen a sus trabajadores para una evacuación.

La orden fue hecha en una trasmisión directa por televisión después que las aguas comenzaron a romper las barreras de emergencia levantadas hace unos días en el complejo industrial, que fue creado en 1971.

Por lo menos cuatro importantes parque industriales se han inundado, dejando a miles de trabajadores sin trabajar y han interrumpido el suministro de productos especialmente en las industria automotriz y electrónica.

La portavoz del centro de inundaciones, Wim Rungwattanajinda, señaló que 200 autobuses y camiones habían sido dispuestos para evacuar a los trabajadores a albergues de emergencia, inclusive un gran complejo perteneciente a la secta budista Dhammakaya con capacidad para 5.000 personas.