La amplia ventaja que obtuvieron el voto nulo y blanco en las elecciones judiciales de Bolivia revela que el presidente Evo Morales ya no es tan popular ni es imbatible en las urnas, opinaron analistas.

Aunque no estaba en escrutinio su popularidad, Morales aceptó el reto de la minoritaria oposición política de convertir la elección de magistrados y jueces del domingo en una suerte de plebiscito a su gestión y anticipó que su reforma judicial ganaría con más de 60% de los votos.

Pero los votos nulos alcanzaron 45%, los válidos 39% y los blancos 15,5% según los conteos rápidos de la encuestadora Ipsos, Opinión y Mercado efectuado para la cadena privada de televisión ATB, la única que difundió proyecciones de resultados. El Organo Electoral anunció que el resultado final se conocerá hasta el 29 de octubre.

"Por cinco años Evo Morales era un Superman de la política boliviana. Ya no lo es, perdió apoyo popular", dijo a la AP el analista Jim Shultz del Centro para la Democracia, una organización no gubernamental con base en Estados Unidos y Bolivia. "Dependerá de las acciones que tome en el futuro para recuperarse, pero ha mostrado que no sabe escuchar", agregó.

Morales logró votaciones históricas desde 2005 cuando fue electo presidente con 54% de los votos. Fue ratificado con el 67% en 2008 y reelegido para un segundo mandato (2010-2015) con 64%. La del domingo ha sido su primera derrota y los resultados dejan ver un fuerte rechazo, según el profesor universitario Reymi Ferreira.

El mandatario se veía compungido el domingo en la noche cuando se declaró "muy contento con la participación del pueblo" y aseguró que "fracasaron quienes llamaron a un boicot". Atribuyó los resultados a la falta de información en unas elecciones complejas con 115 candidatos en una boleta de 90 centímetros.

Dos líderes opositores que alentaron el voto nulo pidieron la nulidad de las elecciones. La ley indica que los 56 magistrados electos para los cuatro tribunales más importantes serán declarados ganadores por simple mayoría de votos.

"Morales perdió apoyo y tendrá problemas de gobernabilidad. La oposición levantó cabeza, pero todavía el gobierno es fuerte y no está en riesgo su continuidad", sostuvo el analista Carlos Cordero.

El ex alcalde de La Paz y ex aliado de Morales, el centroizquierdista Juan del Granado, ahora opositor, abanderó el voto nulo pero su liderazgo todavía no tiene alcance nacional.

Analistas han dicho que más que apoyo a la oposición el voto nulo y blanco reflejó un descontento con Morales. "No vamos hacer comentarios hasta no conocer resultados oficiales", replicó el lunes el ministro de Comunicación, Iván Canelas.

Morales es el primer presidente indígena de Bolivia. Impulsó audaces reformas como la nacionalización de los hidrocarburos y una nueva constitución que otorgó más poder a los indígenas, pero a partir de su segundo mandato comenzó a debilitarse por un fallido aumento en los combustibles, posturas criticadas como autócratas y más recientemente por una confrontación con indígenas de la amazonia que se oponen a la construcción de una carretera en medio de una rica reserva natural que impulsa el mandatario.

"En Estados Unidos dicen que (Barack) Obama es buen tipo pero que no puede solucionar los problemas económicos. En Bolivia dicen que Evo no había sido tan buen tipo", comentó Shultz.

La semana pasada durante una masiva concentración a su favor, Morales pidió apoyo a sus bases para un tercer mandato y anunció que en diciembre relanzará su gobierno con una nueva agenda que será consultada con sindicatos y organizaciones sociales afines.