EEUU condiciona la firma de un millonario acuerdo armamentístico con Baréin a que este pequeño reino del golfo Arábigo respete los derechos humanos, en entredicho a causa de la violenta represión policial de las protestas populares que se suceden desde hace meses.

Así lo advirtió hoy el subsecretario de estado norteamericano para asuntos de la península Arábiga, Stephen Seche, durante una visita oficial a Manama.

En rueda de prensa, el alto funcionario insistió en que su país espera una "rápida implementación" de las recomendaciones que formulará la comisión independiente que investiga las violaciones de derechos humanos contra los opositores.

Además, defendió el acuerdo armamentístico con Baréin, cifrado en 53 millones de dólares, con el argumento de que las armas son para "defensa de amenazas externas".

Sin embargo, Seche, antiguo embajador estadounidense en la zona, matizó que el respeto de los derechos humanos desempeñará un papel "decisivo" a la hora de tomar una decisión.

El mes pasado, el Pentágono notificó al Congreso un plan para vender 300 misiles TOW y más de 40 vehículos Humvee a Baréin, al que varios congresistas objetaron.

Los principales reparos que se invocaron fueron que esa ayuda pueda ser utilizada contra la población y que el acuerdo pueda ser percibido como que Washington arma a regímenes que aplastan las protestas.

Respecto a la aplicación de las recomendaciones de la comisión independiente que investiga las violaciones de derechos humanos, Seche señaló que su país "espera que el Gobierno responda de forma apropiada y rotunda".

"Este es un proceso en el que (las autoridades) han respondido con seriedad a través de la investigación, y esperamos que esa seriedad en las intenciones continúe cuando se materialicen las recomendaciones", agregó.

La Comisión Independiente de Investigación de Baréin fue creada por el rey Hamad bin Isa al Jalifa para indagar lo sucedido en las protestas populares iniciadas en febrero de este año y sus consecuencias, que le han valido a las autoridades del país la crítica internacional.

Está previsto que la comisión entregue el resultado de sus trabajos del 30 de octubre, y que estos sean publicados en su totalidad.

A este respecto, Seche subrayó que no hay duda de que se cometieron errores por parte de las fuerzas de Seguridad, y sugirió que el reconocimiento por parte del Ejecutivo de esos fallos contribuiría a acercar a la oposición.

Baréin está sumido en una crisis política desde que el pasado febrero millares de personas salieran a las calles para exigir reformas democráticas.

En la represión violenta de las protestas fueron detenidas miles de manifestantes, algunos de los cuales han sido condenados a duras penas de cárcel.

Aunque el pasado 10 de octubre, el primer ministro bareiní, Jalifa bin Salman al Jalifa, se reunió con el resto de miembros del Gobierno para tomar las primeras medidas en el camino de las reformas, éste gesto no ha sido suficiente para la oposición.