El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) condenó hoy lo que llamó "política necrofílica" de la oposición al presidente del país, Hugo Chávez, a la que le achacó la propagación de nuevos rumores sobre el cáncer del gobernante.

"Vemos cómo continúa la política necrofílica, el morbo de la ultraderecha, que tiene sus laboratorios de guerra sucia para montar ollas, para montar manipulaciones, para envenenar, para tratar de desmoralizar a un pueblo", señaló la diputada Cilia Flores, de la dirección nacional del partido que preside Chávez.

El gobernante regresó el domingo a Cuba para someterse a una "revisión integral" tras los cuatro ciclos de quimioterapia que recibió después de que le extirparan en La Habana un tumor canceroso el 20 de junio pasado.

Chávez, que asegura que no se le ha vuelto a detectar células cancerosas, volverá a su país en fecha aún no determinada y entonces traerá, sostuvo Flores en la rueda de prensa semanal del PSUV, "las buenas nuevas ratificando que efectivamente ha superado todos sus problemas de salud".

Flores atribuyó las versiones que sostienen lo contrario a "la desesperación" de quienes verifican en las encuestas que Chávez "sube cada día más en el apoyo del pueblo" de cara a su tercera reelección en los comicios que el próximo año decidirán el período presidencial 2013-2019.

La última versión no oficial sobre la salud del gobernante ha sido atribuida a Salvador Navarrete, quien dijo haber integrado un grupo de médicos que lo cuidó hasta el año 2002, cuando Chávez fue derrocado durante dos días.

En una entrevista publicada este domingo por el semanario mexicano "Milenio", Navarrete aseguró que Chávez tiene un "tumor de la pelvis" que es "muy agresivo" y que "la expectativa de vida puede ser de hasta dos años".

"La información que yo tengo de la familia (de Chávez) es que él tiene un sarcoma, un tumor de muy mal pronóstico y estoy casi seguro que esa es la realidad", afirmó Navarrete.

En unas breves palabras en la pista del aeropuerto que sirve a Caracas, Chávez se despidió con un "¡Viva Venezuela, viva la vida!", tras explicar que en Cuba se le practicarán "exámenes rigurosos".

"Imagenología, revisión integral del cuerpo, hasta sus más recónditos lugares para verificar los resultados de esta primera etapa", dijo el jefe de Estado y añadió que tiene fe en que todo será "muy positivo".