El ministro de Deporte, Orlando Silva, afirmó el lunes que pidió a la policía y a la fiscalía brasileñas investigar denuncias de sobornos y mal uso de recursos públicos en su contra y descalificó como "bandido" al autor de las acusaciones.

Silva, quien anticipó su regreso a Brasilia desde Guadalajara, México, donde acompañaba a la delegación brasileña a los Juegos Panamericanos, dijo que formuló los pedidos de investigación a la policía federal y la Procuraduría General de la República para que investiguen las supuestas irregularidades.

"No hubo, no hay y no habrá ninguna prueba de las mentiras dichas por ese mentiroso porque los hechos no corresponden a la verdad", dijo el ministro en conferencia de prensa, visiblemente molesto por las denuncias. "Voy a llegar a las últimas consecuencias para establecer la verdad".

Aludió así a un reportaje publicado el sábado por la revista Veja según el cual, el ministro habría participado de un supuesto esquema de fraude con dinero de la dependencia, al cobrar sobornos para otorgar fondos a organizaciones civiles que desarrollan proyectos deportivos en comunidades carentes.

El reportaje se basa en la declaración un un agente policial, Joao Dias Ferreira, quien dijo a la revista que una organización a su cargo recibió dinero del ministerio para un programa deportivo, para el cual debió pagar un soborno.

Aseguró en la revista que entregó parte del dinero del soborno al ministro en el garage subterráneo del Ministerio de Deporte.

Silva insistió en que el denunciante, Ferreira, fue investigado por los organismos públicos porque el programa por el cual recibió dinero falsificó documentos para justificar gastos y nunca puso en marcha la iniciativa de promover los deportes entre menores, e incluso fue preso por el caso.

"Repudio vehementemente las falsedades publicadas en el reportaje del fin de semana. Es inaceptable que mentiras cuya fuente son bandidos, personas criminales, puedan tener la repercusión que tuvieron. Por eso mi decisión de tomar medidas para restablecer la verdad y mi propio honor, herido por la repercusión que una empresa de comunicación dio a una persona sin credibilidad", manifestó Silva.

Además de pedir la investigación de las denuncias, Silva anticipó que recurrirá a la justicia para denunciar a Ferreira por calumnia y difamación.

El ministro adelantó que el martes acudiría a las comisiones de Turismo y Deporte y de Fiscalización y Control de la Cámara de Diputados para explicar su versión.

El ministerio divulgó el domingo una nota en la que refutó la versión de Ferreira y aseguró que él firmó dos convenios con el ministerio, en 2005 y 2006, pero que el gobierno exigió la devolución de 3,16 millones de reales entregados (1,8 millones de dólares) porque los programas no fueron ejecutados.

Silva había declarado en México que las acusaciones podrían ser una reacción al pedido que había hecho para que los convenios fueran investigados por los organismos reguladores del gobierno.

Con las denuncias, Silva se sumó a la lista de ministros del gobierno de la presidenta Dilma Rousseff que enfrenta presiones por supuesta corrupción. La actual mandataria inició funciones el 1 de enero.

El poderoso jefe del gabinete de ministros, Antonio Palocci, debió renunciar a su cargo en junio ante revelaciones de que había multiplicado su fortuna personal entre 2006 y 2010, cuando era diputado.

Entre tanto, los ahora ex ministros de Agricultura, Wagner Rossi; Transportes, Alfredo Nascimento, y Turismo, Pedro Novais, renunciaron entre denuncias de irregularidades en las dependencias a su cargo.