Dos médicos fueron acusados en un tribunal en Sao Paulo de extirparle órganos a personas vivas y que murieron más tarde en el hospital.

Los doctores Pedro Torrecillas y Rui Sacramento están acusados cada uno de cuatro homicidios, en un juicio que comenzó el lunes. Las muertes ocurrieron entre septiembre y diciembre de 1986 en un hospital adjunto a la Universidad de Taubate, en el estado de Sao Palo.

El doctor Mariano Fiore Junior está acusado como cómplice.

De acuerdo con documentos del tribunal, los médicos usaron falsos certificados de defunción para extirpar riñones de las víctimas, que habían firmado documentos por los cuales donarían sus órganos tras morir.

Torrecillas y Sacramento se han declarado inocentes.