El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió hoy a los líderes políticos que escuchen el mensaje de los indignados, un día después de que este movimiento movilizara a decenas de miles de personas en ciudades de todo el mundo.

"La gente expresa su frustración. Es un mensaje a los dirigentes de este mundo", dijo Ban tras reunirse en Berna con la presidenta de la Confederación Helvética, Micheline Calmy-Rey.

Según informó la agencia local ATS, el secretario general de Naciones Unidas destacó que el mayor desafío que afrontan los casi 7.000 millones de personas que viven en el planeta no es la falta de recursos para vivir, sino la falta de confianza en sus dirigentes.

Ban consideró que este es el mensaje que deben tener en cuenta los líderes del G-20, a quienes corresponde, en su opinión, dirigir la salida de la crisis y mirar más allá de sus propias fronteras.

"Hace falta una perspectiva más amplia para salvar este mundo", dijo.

Sobre la situación en Oriente Próximo consideró "un movimiento positivo hacia la paz" el acuerdo alcanzado entre el Gobierno de Israel y Hamás para intercambiar al soldado israelí secuestrado Gilad Shalit por cientos de prisioneros palestinos.

También hizo una breve alusión a los acontecimientos en Siria, donde continúa la represión violenta de las manifestaciones contra el régimen del presidente Bacher el Asad.

Ban urgió a Damasco a "poner fin a las matanzas en Siria".