Los Rangers de Texas están de vuelta en la Serie Mundial con un poderío ofensivo inigualable.

Pero también con una consigna muy clara: esta vez no se conformarán con el mero hecho de estar presentes.

"Tenemos esa experiencia", dijo Ian Kinsler. "No fue muy buena, pero la tenemos".

Texas esperó medio siglo para clasificarse a su primer Clásico de Otoño el año pasado, pero perdió en cinco juegos ante los Gigantes de San Francisco. Sin esperar mucho, ya tiene una nueva oportunidad para conquistar su primer campeonato.

Los Rangers ganaron su segundo banderín consecutivo de la Liga Americana luego de que el dominicano Nelson Cruz mostró un poderío sin precedentes en playoffs, tras pegar seis cuadrangulares y remolcar 13 carreras en la serie de campeonato de la Liga Americana. Texas aplastó 15-5 a Detroit en el partido final con una explosión de nueve carreras en el tercer episodio.

"Fue un compromiso del grupo. No estábamos muy felices con los resultados (frente a los Gigantes), y estábamos seguros que éramos un mejor equipo de lo que mostramos", dijo el piloto Ron Washington antes de narrar lo que Michael Young le dijo a sus colegas después de la Serie Mundial del año pasado.

Este fue el mensaje del jugador aún activo con más tiempo en el equipo: "Disfruten el invierno, pero no se desconecten mentalmente. Somos capaces de volver".

Y así fue, incluso sin Cliff Lee.

El equipo que empezó como los Senadores de Washington en la expansión de 1961 y luego se mudó a Texas en 1972 con Ted Williams como manager, ahora abre otra Serie Mundial el miércoles por la noche en San Luis o Milwaukee.

La Serie Mundial regresa al corazón de Texas en el Juego 3 el sábado por la noche.

"Es asombroso pero tengo que decir que no podría estar más orgulloso de este grupo de hombres", dijo Nolan Ryan, presidente y director general del equipo. "Ellos llegaron unidos esta primavera con una misión, con una cosa en la cabeza. Y esta es la plataforma para lo que quieren lograr, que es ganar la Serie Mundial".

Los Rangers tuvieron el día libre el domingo. Trabajarán el lunes por la tarde en casa, y la mañana siguiente vuelan a la ciudad del campeón de la Liga Nacional.

Texas es el primer campeón de la Liga Americana con dos banderines consecutivos desde que los Yanquis de Nueva York consiguieron cuatro seguidos de 1998 a 2001.

Una serie de campeonato de la Liga Americana tan reñida — los Rangers ganaron el primero 3-2, y luego se llevaron dos partidos de 11 entradas — terminó con el encuentro con la pizarra más abultada desde 2004.

Cruz se perdió 29 partidos debido a dos períodos en la lista de lesionados (un esguince en el cuadríceps derecho, y un problema en la corva izquierda). Regresó a mediados de septiembre y aún estaba aclimatándose cuando empezaron los playoffs.

Luego de irse de 15-1 con un sencillo en la serie divisional frente a Tampa Bay, el dominicano pegó un cuadrangular solitario para abrir la serie de campeonato. Y apenas empezaba frente a los Tigres.

Vinieron luego dos jonrones en el segundo partido, uno para empatar el encuentro en el séptimo episodio antes de su primer grand slam en postemporada para finiquitar el juego cuatro innings después. Cruz pegó vuelacercas en las cuatro victorias de Texas y se convirtió en el primer jugador con cuadrangulares en extra innings en dos partidos de una misma serie de playoffs.

"En la recta final, en realidad no tuvo muchos turnos al bate, pero se mantuvo esforzándose y trabajando, siguió creyendo, sus compañeros de equipo lo apoyaron", dijo Washington. "Al final, todo se conjuntó".