Fuerzas militares de Kenia ingresaron el domingo en el sur de Somalia, dijeron un funcionario y residentes, un días después de que altos oficiales de defensa kenianos dijeron que el país tiene derecho a defenderse después de una ola de secuestros por parte de combatientes rebeldes dentro de Kenia.

A última hora de la tarde del domingo, un helicóptero militar chocó y se incendió dentro de Kenia al parecer debido a una falla mecánica, dijeron un diplomático y un residente. No se reportaron víctimas civiles, pero se desconocía de inmediato la condición de los pilotos.

Residentes en el sur de Somalia dijeron que columnas de tropas kenianas ingresaron en su territorio y que hubo sobrevuelo de aviones militares. El residente Alí Nur Husein dijo que llegaron soldados kenianos en tanques y camiones militares, y que las tropas se estaban coordinando con soldados del gobierno somalí.

Alfred Mutua, vocero del gobierno de Kenia, dijo que las tropas kenianas "están persiguiendo a al-Shabab a través de la frontera"; no dio más detalles.

En respuesta, al-Shabab, el grupo rebelde más peligrosos de Somalia, trató de aumentar el nivel de alerta en las áreas que controla. Residentes del poblado de Qoqani, quienes pidieron no ser identificados por temor a represalias, reportaron que combatientes rebeldes estaban ingresando en las casas y reclutando a la fuerza a nuevos combatientes.

"¿Están dispuestos a vivir gobernados por cristianos?", gritó un oficial de al-Shabab en una estación de radio de los rebeldes. "Salgan de sus casas y defiendan su dignidad y religión. Hoy es el día de defenderse contra el enemigo", agregó.

Abdirahman Omar Osman, un portavoz del gobierno somalí, dijo que su gobierno da la bienvenida al apoyo logístico de "nuestros hermanos kenianos", pero Somalia no necesitaba a las tropas kenianas.

"Nuestras tropas están listas para combatir a al-Shabab, y lo están haciendo muy eficazmente. Se hallan en disposición en la frontera, así que no es necesario que envíen tropas", señaló Osman.

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Jason Straziuso contribuyó a este despacho y Houreld reportó desde Nairobi, Kenia.