El líder supremo de Irán advirtió el domingo a Estados Unidos que cualquier medida adoptada contra Teherán debido a un supuesto plan para asesinar al embajador saudí en Washington provocará una respuesta "decidida".

"Si las autoridades estadounidenses tienen alguna obsesión, sepan que cualquier acción inapropiada, sea política o de seguridad, enfrentará una respuesta decidida de la nación iraní", afirmó el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, citado por la televisión estatal de Irán.

Dos hombres, entre ellos un integrante de la unidad de acciones especiales en el extranjero conocida como Fuerza Quds, han sido acusados en una corte federal de Nueva York de confabularse para matar al embajador saudí Adel al-Jubeir. El diplomático nunca estuvo en peligro.

Las declaraciones de Jamenei ponen de manifiesto la preocupación de Irán de que Washington utilice el caso Al-Jibeir para impulsar sanciones y allegarse aliados internacionales en un intento para intensificar el aislamiento de Teherán.

A su vez, el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, restó importancia el domingo a las acusaciones de Estados Unidos de que agentes del gobierno iraní planearon asesinar al embajador saudí en Washington.

"Irán es una nación civilizada y no necesita recurrir a asesinatos", dijo Ahmadinejad, citado el domingo por la agencia oficial de noticias IRNA. "El terror les pertenece a ustedes", dijo, en alusión a Estados Unidos.

Las autoridades iraníes han negado reiteradamente las acusaciones desde que se revelaron la semana pasada. Las declaraciones de Ahmadinejad, así como las declaraciones de Jamenei son las primeras declaraciones hechas por los dos dirigentes más altos del país.

Jamenei, quien tiene la última palabra en todos los asuntos de Estado en Irán, ha acusado a Estados Unidos de buscar más presiones contra Irán a través de acusaciones sin fundamento. El ayatola calificó el sábado las acusaciones de "absurdas y sin sentido".

"Ellos (los estadounidenses) realizan frecuentemente tales confabulaciones contra nosotros, que son inútiles e ineficaces. Dicen que quieren aislar a Irán, pero se han aislado a sí mismos", dijo Jamenei en la televisión estatal el sábado.

En una declaración oficial difundida el sábado, el gobierno de Irán negó que tenga conexión alguna con Manssor Arbabsiar, el hombre detenido como parte del presunto complot.

Arbabsiar es un ciudadano naturalizado estadounidense de 56 años de edad que también tenía pasaporte iraní.

Según los documentos judiciales, Arbabsiar se acercó en mayo pasado a alguien que él creía que era un miembro del grupo narcoterrorista mexicano Los Zetas, en busca de ayuda para atacar a una embajada de Arabia Saudí. El hombre a quien Arbabsiar se acercó resultó ser un informante de los agentes antidrogas de Estados Unidos, según los documentos.

La secretaria norteamericana de Estado, Hillary Rodham Clinton, ha dicho con claridad que Estados Unidos aprovechará las acusaciones para convencer a otros países que han sido renuentes a aplicar sanciones o medidas severas contra Irán.

El analista político Sadeq Zibakalam dijo que las acusaciones son parte de la estrategia de Estados Unidos para cercar a Irán.

"Los estadounidenses pretenden atrancar el cerco contra Irán a nivel internacional... Es el preludio de la transferencia del expediente de Irán al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas", dijo Zibakalam en comentarios publicados el domingo en el portal noticioso fararu.com.

Sin embargo, Zibakalam dijo que no existe motivo convincente o lógico para que Irán intentara el asesinato del enviado saudita en Washington.

"Suponiendo que las autoridades iraníes hubieran pretendido castigar a los saudíes por intervenir en Bahréin, hay decenas de lugares distinos para perpetrar un asesinato con el menor costo político y consecuencias políticas como Turquía, India y Pakistán, no Estados Unidos", apuntó.