El papa Benedicto XVI se desplazó el domingo por primera vez sobre una pequeña plataforma móvil por la amplia nave de la Basílica de San Pedro, a fin de reducir la fatiga tal como hizo su predecesor debilitado por las enfermedades.

Benedicto XVI llevaba en una mano el báculo pastoral y se sostenía con la otra de la barra de apoyo de la plataforma mientras asistentes la empujaban por el piso de mármol hacia el altar principal.

De manera ocasional, el pontífice de 84 años retiraba su mano de la barra de apoyo para saludar a los miles de fieles que flanqueaban su recorrido en la basílica, en la que ofició misa y habló del aliento a los misioneros.

Benedicto XVI se desplazó a pie en los alrededores del altar central y también subió y bajó las escalinatas a pie, aunque se le vio menos ágil que en otras ocasiones.

Sin embargo, el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi, descartó que la utilización de la plataforma móvil se debiera a una "indicación médica"

"El único propósito es reducir el esfuerzo al Santo Padre, reducirle la fatiga", expresó Lombardi a la prensa.

Que Benedicto XVI ya no llegue o se vaya a pie por la nave de la basílica durante alguna ceremonia también le "aumenta la protección, porque el Papa permanece, durante su recorrido, en el centro" de la nave, dijo Lombardi.

Antes, el Papa solía ocasionalmente caminar un poco para saludar a fieles adentro o afuera de la basílica.

Durante una procesión solemne de entrada en la basílica para la Misa de Gallo en 2009, una mujer con problemas psiquiátricos trepó una barrera y en su deseo por saludar al Papa lo derribó.

Benedicto XVI no resultó lesionado, pero un cardenal anciano que estaba frente a él también cayó y sufrió una fractura.