El ex presidente del Gobierno español José María Aznar opinó que los "indignados" es un movimiento marginal antisistema, según una entrevista que publica hoy el diario El Universo, en Ecuador.

Consultado sobre el llamado de atención por parte de los "indignados" a la clase política, Aznar comentó que "sin duda la democracia española tiene cosas que mejorar (...) pero es una democracia consolidada que tiene sus cauces".

"Lo que fue una cosa más o menos en la que hubo participaciones diversas, no es más que un movimiento marginal antisistema, vinculado a grupos de extrema izquierda; su representatividad no es importante en la vida española", dijo Aznar que el pasado martes recibió, en Quito, la investidura como doctor honoris causa por la Universidad de las Américas (Udla).

Una democracia consolidada resuelve democráticamente sus problemas, agregó y, sobre el paro en España, indicó que "hay motivos para el malestar, sí, pero lo que no hay motivos es para expresarlo fuera de los cauces establecidos democráticamente".

Señaló que el desempleo en España no se va a resolver ocupando plazas sino haciendo políticas diferentes.

Miles de ciudadanos "indignados" de varios continentes se manifestaron ayer en un millar de ciudades por todo el mundo bajo el lema "Unidos para un cambio global" contra los políticos y el poder financiero y bancario actual.

Al hablar a título personal, el presidente de honor del conservador Partido Popular (PP), dijo que los populares tienen una "tarea reformadora muy importante: recuperar los consensos perdidos en la sociedad española, recuperar voluntades de objetivos comunes, acuerdos comunes, concordia en el país".

Además, "hacer un estado viable, unas profundas reformas económicas y sociales, fiscales, laborales, que hagan el sistema de bienestar viable en España, que en este momento no lo es".

Al referirse gobiernos de la región, dijo que hay unos de izquierda o de centroizquierda, como los de Brasil o Perú, pero que son distintos a los que siguen el llamado Socialismo del Siglo XXI.

"Otra cosa muy distinta es el Socialismo del siglo XXI, que es la cubanización de las sociedades, pues utiliza la democracia para vaciarlas democráticamente, para no hacer sociedades libres sino controladas", dijo.

"No creo, desde el punto de vista de la estabilidad, de lo que es un sistema democrático de libertades y de prosperidad económica y social, que ni Cuba ni Venezuela, ni Nicaragua ni Bolivia sean ejemplos de nada", añadió.

En su opinión, España debe apoyar las políticas que se refieren a más expansión de libertades y más competitividad económica, y Latinoamérica tiene una gran oportunidad.

"Por primera vez en mucho tiempo (Latinoamérica) no ha caído en la crisis económica que los otros países del mundo. Hay muchos países que crecen, la estabilidad económica ha mejorado, pero hay excepciones, y Venezuela es una excepción", dijo.

Añadió que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez "ha elegido el camino de la cubanización en lugar de la apertura y la prosperidad para su país. Los resultados son los que son y España no debe manifestar simpatías por dictaduras, ni por dictadores, ni por dictadorzuelos".

Sobre Ecuador, cree que tiene unas singularidades que dependen fundamentalmente de su evolución y esperó que "no siga una senda equivocada de países que han demostrado por dónde no deben ir".

En cuanto a los emigrantes, aseveró que "la historia de la prosperidad de España no se puede escribir sin los inmigrantes, y en particular sin la aportación de los migrantes ecuatorianos" y comento que no ha escuchado en el PP que esté planteando en este momento otras fórmulas de política migratoria.