En el día mundial de los "indignados", el presidente Juan Manuel Santos instó a protestar con argumentos a los estudiantes universitarios colombianos que están en desacuerdo con una reforma educativa impulsada por el gobierno.

Para el sector estudiantil que difiere, el proyecto de ley privatizaría la educación superior. El gobierno ha rechazado la posibilidad.

"Protesta sin causa, protesta sin argumento real no vale la pena", afirmó el sábado el mandatario durante un acto público en la ciudad de Pereira, en el departamento de Risaralda y a unos 175 kilómetros al oeste de Bogotá.

Miles de estudiantes salieron a marchar el miércoles en diferentes ciudades del país y comenzaron un paro nacional hasta tanto el gobierno no retire del Congreso la iniciativa.

Refiriéndose a este hecho, Santos dijo que "les confieso que no encontré ninguna razón para salir a protestar".

"Una reforma que solo da más dinero, (pretende) abrir más cupos... respetar la autonomía; realmente no encontré nada (para) invocar un paro permanente", puntualizó.

Para el gobierno, el proyecto es necesario porque el sistema actual data de 1992 y desde entonces más bachilleres se gradúan y por eso el Estado asignará más dinero para crear los cupos: al menos unos 600,000 millones de pesos (unos $315 millones) del 2012 al 2014, según ha dicho el Ministerio de Educación.

Santos "llamó a la reflexión" e insistió en que desde la concepción del texto se ha querido que todos los sectores participen en su elaboración. Líderes universitarios niegan haber sido consultados.