Solo sesenta observadores vigilarán este domingo la elección popular de los 56 magistrados de los máximos tribunales judiciales de Bolivia, en un proceso que la oposición califica de farsa y quiere convertir en plebiscito contra el presidente Evo Morales.

Las delegaciones más numerosas son de la Organización de Estados Americanos (OEA), encabezada por el expresidente panameño Martín Torrijos, y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), cada una con 20 observadores, y el resto son de entes electorales y parlamentos latinoamericanos, informaron las autoridades.

Alrededor de 5,2 millones de ciudadanos podrán votar en las 23.660 mesas habilitados para los comicios, lo que representa casi 400 mesas por cada uno de los supervisores internacionales.

Están prohibidos los observadores de partidos y grupos políticos bolivianos, por lo que la oposición denuncia falta de garantías y propone a los electores que anulen su voto, a modo de plebiscito contra Morales.

El presidente del Tribunal Electoral, el oficialista Wilfredo Ovando, aseguró que sí habrá control de las elecciones, pero por los propios votantes, sin conformar grupos organizados.

"En un proceso electoral como este, que se caracteriza por no ser una elección política, tiene que existir el control social en el que todo ciudadano puede participar reclamar o denunciar sobre lo que pase en el proceso", dijo Ovando, que ha sido acusado de hacer campaña al lado de Morales y en su favor.

El domingo serán elegidos 28 magistrados titulares y otros tantos suplentes del Tribunal Supremo, el Constitucional, el Agroambiental y el Consejo de la Magistratura.

Los observadores internacionales se reunieron hoy en La Paz con representantes del Tribunal Electoral y escucharon quejas, sugerencias y puntos de vista sobre el proceso de algunos de los 115 candidatos a magistrados.

La oposición asegura que Morales y las mayorías oficialistas del Parlamento y el Tribunal Electoral manipularon el proceso para que la gran mayoría de los candidatos sean afines al mandatario, pero él y sus colaboradores lo niegan.

Torrijos se reunió con el líder del Movimiento Sin Miedo (MSM), el centroizquierdista Juan del Granado, uno de los promotores del voto nulo, quien le entregó documentos sobre supuestas irregularidades en el proceso.

"Le señalamos al expresidente Torrijos que la conducta del Tribunal Electoral, claramente parcializada con el Gobierno, tiene características de complicidad y de encubrimiento con los delitos electorales", dijo Del Granado.

Torrijos replicó que, al ser una elección "inédita", habrá "diferencias" y "opiniones distintas", pero defendió la "fórmula" para escoger a los magistrados.

"Estamos escuchando todas las inquietudes que se han mostrado. Luego la OEA emitirá su opinión, su informe y recomendaciones. Pero no podemos perder la perspectiva de que hay un método nuevo, un método que se perfecciona y que se está implementando", dijo.

El 92 % de los bolivianos no conoce a ninguno, o solo a unos pocos, de los 115 candidatos a magistrados, según una encuesta que publicó hace dos semanas el periódico El Día.

Un 83 % de los consultados no sabía por quién votar, el 55 % no tenía ningún interés en hacerlo y el 85 % dijo que no hay información suficiente para conocer a los aspirantes.

Las normas dictadas por las mayorías oficialistas de la Asamblea Legislativa y el Tribunal Electoral restringieron la capacidad de los candidatos para darse a conocer, así como la labor de la prensa para informar libremente sobre estos comicios.