Cuando a la entrenadora del equipo femenino de tenis de México Raquel Contreras se le mencionó que sus discípulas no estaban entre las favoritas del torneo en Guadalajara, respondió que ese dato, si bien digno de tomar en cuenta, no es sino una estadística.

"No hay imposibles en la cancha", prosiguió Contreras en una entrevista con The Associated Press.

La entrenadora señaló que las expectativas que tienen las tenistas mexicanas que participarán a partir del lunes en los Juegos Panamericanos, son nada menos que alcanzar las semifinales, y mencionó entre sus cartas importantes a Ximena Hermoso.

México participa en la competencia con seis tenistas, tres mujeres y tres hombres. El equipo participará en singles, dobles y dobles mixtos.

Hermoso integra el equipo femenino con Ana Paula de la Peña y Valeria Pulido. De las tres, Hermoso es la mejor ubicada en el ranking de la Federación Internacional de Tenis (ITF, por sus siglas en inglés), en el puesto 501.

Por lo tanto, está muy por debajo en ese escalafón de las favoritas en Guadalajara, que son las estadounidenses Christina McHale (66), Irina Falconi (79) y Sloane Stephens; la canadiense Stephanie Dubois (97), y la argentina Florencia Molinero (176), entre otras 17 rivales más con mejor ubicación.

Pero esa situación no perturba a las mexicanas, que están realizando un intenso entrenamiento con el fin de quedar bien ante su afición.

Contreras dijo que sus tenistas vienen de competir mayormente a nivel universitario, aunque Hermoso señaló a The Associated Press que ha jugado varios torneos challenger y que se entrena en España.

Las mexicanas conocen además a sus rivales, según la entrenadora. "Vienen con un nivel (de competencia) para pelear", agregó.

Para Contreras, "Ximena es nuestra mejor exponente".

Tras terminar una práctica matutina en un día soleado, Hermoso dijo que "estamos entrenando con muchas ganas. Nunca había estado en algo tan grande y tenemos la responsabilidad de darlo todo".

"Todas venimos con una mentalidad ganadora", subrayó la tenista de 20 años, oriunda de Puebla, en el centro-oriente mexicano.

Dijo que está tratando de adaptarse a la altura de Guadalajara, que está a 1.700 metros sobre el nivel del mar.

Al comentársele que competirá con rivales mejores clasificadas, afirmó que "lo nuestro será cuestión de actitud".