En el mismo comienzo de los Juegos Panamericanos surgieron los primeros casos de dopaje, que derivaron en la suspensión de tres deportistas, un pesista chileno, un ciclista puertorriqueño y una fondista brasileña, informaron autoridades sus respectivas federaciones.

Cristián Escalante no sólo quedó fuera de Guadalajara 2011, sino que se perdió la oportunidad de portar la bandera de Chile en la ceremonia inaugural, el viernes, tras dar positivo de metilhexaneamina.

La información fue divulgada por Nevec Ilic, presidente del Comité Olímpico de Chile, quien indicó que Escalante había consumido un producto no precisado, que contenía la sustancia prohibida.

Escalante, de 35 años, quien ganó el oro en los Panamericanos de 2007, fue además el primer pesista chileno en clasificarse a unos Juegos Olímpicos, en Atlanta 1996. Su lugar como abanderado de la delegación fue ocupado por el karateka David Dubo.

El boricua Kevin González, del ciclomontañismo, fue retirado de la delegación de la isla, tras arrojar positivo de eritropoyetina, informó un comunicado de la Comisión Antidopaje de Puerto Rico.

La declaración, firmada por Enrique Amy, presidente de la Comisión, señala que el caso se detectó antes de que se inauguraran los juegos, cuando González fue sometido a los análisis, al igual que el resto de la delegación.

Simone Alves da Silva, brasileña que correría los 5.000 y 10.000 metros, consumió eritropoyetina, de acuerdo con los análisis antidopaje, cuyos resultados fueron dados a conocer por la Confederación Brasileña de Atletismo.

La deportista, poseedora de la marca sudamericana de los 5.000 metros, fue suspendida temporalmente, a la espera de que su caso se ventile en la Corte Superior de Justicia del Deporte de Brasil.

Conocida también como EPO, la eritropoyetina es una hormona que fomenta la formación de glóbulos rojos, mejorando la oxigenación del cuerpo. La metilhexaneamina se considera una droga estimulante.