El primer día de competencias de los Juegos Panamericanos vio caer dos récords continentales en la piscina, en ambos casos por parte de nadadoras estadounidenses.

La primera marca la impuso Claire Donahue en las eliminatorias de los 100 metros mariposa, al cronometrar 58.59 segundos, y la segunda fue del equipo estadounidense femenino de 4x100 estilo libre, que marcó 3:40.85, también en una serie preliminar.

Donahue quebró la marca de 59.21 que pertenecía a su compatriota Kathlen Hershey desde los Panamericanos de Río de Janeiro 2007, y el equipo de relevo superó el récord de 3:41.93 que poseían las estadounidenses desde Santo Domingo 2003.