Los ministros de finanzas de las principales economías del mundo abrieron las puertas el sábado para que el FMI desempeñe un mayor papel en el combate a los crecientes problemas de la deuda en la eurozona.

El grupo de 20 países ricos y en desarrollo le pidió al Fondo Monetario Internacional que cree una lista de nuevas herramientas para impedir que las naciones que se encuentran bajo severas presiones de los mercados caigan en crisis totales que pudieran tener repercusiones para todo el mundo.

Eso pareció estar dirigido específicamente a Italia y España, tercera y cuarta mayores economías de la eurozona, que han visto dispararse sus costos de crédito en meses recientes al aumentar los temores sobre la capacidad del bloque monetario de frenar la crisis.

"Lo que se nos ha pedido son instrumentos más flexibles, a más corto plazo, que permitan que los países con buena salud económica, pero que se encuentran en dificultades, puedan resistir", dijo la directora general del FMI, Christine Lagarde, luego de una reunión de dos días de los ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales del G-20 en París.

Lagarde dijo que los esfuerzos del Fondo se centrarían en "instrumentos de liquidez a corto plazo disponibles para los que llamamos víctimas 'no consensuales' de la crisis económica".

Esos préstamos a corto plazo pudieran ayudar a Italia y España si tuvieran que conseguir miles de millones de euros para recapitalizar sus bancos, y garantizarían a los inversionistas privados que recuperarán su dinero.

Dijo que los líderes del G-20 analizarán las nuevas herramientas en su cumbre en Cannes a inicios del mes próximo.

Si Europa no consigue controlar los problemas de deuda de sus países, ello podría llevar rápidamente al colapso de bancos en todo el continente y sacudir el resto del mundo.

Las autoridades financieras del grupo se comprometieron el sábado a garantizar que el Fondo tenga las reservas necesarias para contribuir a la estabilización de la economía mundial.

"Nos comprometimos a que el FMI tenga los recursos adecuados para el cumplimiento de sus responsabilidades dentro del sistema", dijeron los líderes financieros en París.

A la fecha, el FMI ha aportado casi una tercera parte del dinero de los rescates financieros para Grecia, Irlanda y Portugal. El organismo multilateral necesitaría ampliar sus reservas para ayudar a la eurozona a contener la crisis.

Los recursos se destinarían a la compra de bonos en el mercado abierto, función que va más allá del papel tradicional del FMI de facilitar créditos de rescate a países que tienen dificultades financieras.