Decenas de brasileños se congregaron hoy en Sao Paulo en línea con las demandas sociales del movimiento mundial de los "indignados" y para defender otras causas, como la oposición de los indígenas a la construcción de una gran represa en la Amazonía.

En Brasil se habían convocado actos en 44 ciudades, pero la participación fue en general escasa, con el ejemplo de Río de Janeiro, la segunda mayor urbe del país, donde las protestas movilizaron exactamente a 37 personas, según el diario O Globo.

Los manifestantes de Sao Paulo hicieron una marcha por el centro de la ciudad, mostraron mensajes contra la corrupción y en favor de una democracia más participativa y se unieron a un grupo de indios, también concentrados con motivo del día de protesta global.

Los indios, que cuentan con el apoyo de ecologistas y campesinos, hicieron una acampada en una plaza céntrica de Sao Paulo contra la gigantesca central hidroeléctrica de Belo Monte, cuyas obras ya han comenzado en el río Xingú a su paso por la ciudad amazónica de Altamira.

Los organizadores de la marcha usaron lemas como "Occupy Belo Monte" o "Brasil se indigna contra Belo Monte", entroncando con la semántica de las manifestaciones que se realizan hoy en todo el mundo.

Los opositores a la represa pretenden presionar a un tribunal que este lunes podría ordenar parar las obras si entiende que el Gobierno no respetó los derechos de los indios antes de celebrar la licitación.

El Gobierno sostiene que la represa no va a desplazar a ningún pueblo indígena y dice que habló con todos los afectados, pero la Fiscalía cree que se celebraron pocas audiencias y ninguna en los idiomas nativos de los indios ni en sus propias aldeas.

La Justicia tiene pendientes de análisis otras once causas contra la represa por sus supuestas amenazas al ecosistema amazónico y a la población ribereña.

Belo Monte será la tercera mayor hidroeléctrica del mundo, con una potencia máxima de 11.233 megavatios, inundará 516 kilómetros cuadrados de selva amazónica y desplazará a 50.000 campesinos de sus hogares, según datos oficiales.