Los observadores de Unasur y la OEA arribaron al país para seguir el proceso de las primeras elecciones por voto popular que se realizarán el domingo, mientras el gobierno manntiene en alerta a las fuerzas armadas ante eventuales conflictos.

El ministro de Gobierno Wilfredo Chávez informó el sábado que 51.071 policías y militares estarán acuartelados, pero que no se esperan incidentes.

La campaña se desarrolló tranquila no obstante el acalorado debate entre el gobierno que ha llamado a votar y la oposición que impulsa ea anular el sufragio en rechazo a la gestión del presidente Evo Morales.

Los comicios pondrán a prueba la popularidad del mandatario, bastante mermada por un fallido aumento en el precio de los combustibles en diciembre de 2010 que desató duras protestas callejeras que obligaron a derogar la medida y una confrontación con indígenas de la Amazonia que marchan hacia La Paz para protestar por la construcción de una carretera en la selva.

Los bolivianos volverán a las urnas 22 meses después de haber reelegido a Morales con el 64% de los votos.

El gobernante de origen aymara, la segunda etnia después de la quechua, salió airoso en cinco comicios con votaciones históricas y ha vaticinado que en la elección de magistrados y jueces del domingo obtendrá un 60% de apoyo.

El Organo Electoral convocó a 5,2 millones de ciudadanos a votar para elegir a 56 magistrados y jueces entre titulares y suplementes para los cuatro tribunales más importantes. Los 114 candidatos fueron elegidos por méritos en la Asamblea Legislativa dominada por el oficialismo.

De esa elección surgirá el Tribunal Constitucional que podría dirimir si corresponde que Morales postule a una nueva reelección en 2014. El mandatario anticipó su intención de reelegirse.

El texto constitucional impulsado por el mandatario señala que "los mandatos anteriores a la vigencia de esta Constitución serán tomados en cuenta", pero Morales argumentó que su primera gestión (2005-2009) no cuenta al haber sido elegido con una Carta Magna anterior.

"Si sufre un traspié el domingo, sus opción de ir a una nueva reelección podría verse afectada", comentó a la AP el analista político, Carlos Cordero.

Anticipándose al veredicto, el mandatario anunció el miércoles un reajuste en su gobierno con una nueva agenda que será concertada con sindicatos y organizaciones sociales que los respaldan y a los que ha pedido apoyo para un nuevo mandato.

Actualmente los magistrados son elegidos por el Legislativo por acuerdos políticos lo que derivó a en suerte de subordinación de la magistratura.