El programa más destacado de la reforma del seguro médico diseñado por el presidente Barack Obama ha sufrido su primera derrota importante — el plan para suministrar cuidados sanitarios a largo plazo — debido en parte a las implacables críticas de los legisladores republicanos.

El programa, que iba a ser iniciado en el 2012, se ha visto acosado desde un principio por las dudas sobre su solvencia financiera.

Los partidarios del malogrado plan prometieron redoblar sus esfuerzos para que sea adoptado, e insisten que el Congreso dio a la Casa Blanca una amplia autoridad para adoptar cambios. Los cuidados a largo plazo incluyen no solo hogares de convalecencia, sino servicios como enfermeras a domicilio para las personas inválidas.

"Esto es una victoria para el contribuyente estadounidense y las futuras generaciones", dijo el senador republicano John Thune, que encabezó la oposición en el Senado. "El gobierno admitió finalmente que el plan (de cuidados médicos a largo plazo) es insostenible y no puede ser adoptado"

El programa de Servicios y Apoyo a la Vida en Comunidad (CLASS por sus iniciales en inglés), fue desde hace tiempo uno de los sueños dorados del fallecido senador demócrata Edward M. Kennedy.

Aunque patrocinada por el gobierno, debía haber funcionado como un plan voluntario de seguro autosostenible, accesible a todos los adultos trabajadores sin consideración a su edad o estado de salud. Empero, a no ser que un enorme número de personan sanas suscribiera ese seguro durante sus años productivos, la escalada de las cuotas mensuales ocasionada por las necesidades de los suscriptores enfermos habrían desestabilizado completamente el programa con una marea de números rojos que a la postre habría requerido un rescate del erario federal.

La secretaria de Salud y Recursos Humanos, Kathleen Sebelius, reconoció finalmente el viernes que la ley en inviable.

"Pese a nuestros mejores análisis, no veo viable en estos momentos la adopción de CLASS", reconoció Sebelius en una carta dirigida a los líderes del Congreso.

La ley exige que el gobierno certifique que CLASS permaneciera financieramente solvente por 75 años como condición para ser adoptada.

Los pagos mensuales habrían oscilado entre 235 a 391 dólares, y en algunos casos hasta 3.000 dólares, reconoció el gobierno.

"La ley CLASS era un truco presupuestario que podría haber beneficiado la contabilidad de la burocracia en Washington, aunque estaba destinada al fracaso en el mundo real", dijo el líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.