La Comunidad Andina (CAN) afirmó hoy que está "desarrollando acciones" para atender las demandas de Ecuador en temas de comercio y transportes, que llevaron al Gobierno de ese país a anunciar una eventual salida del bloque regional.

La secretaría general de la CAN, con sede en Lima, emitió un comunicado en el que aseguró que las medidas se toman "en estrecha coordinación con la presidencia pro témpore de la Comunidad Andina", que está a cargo de Colombia.

El secretario general del organismo, Adalid Contreras, destacó la "rápida reacción" de la presidencia colombiana, a través de su cancillería y el ministerio de Comercio, Industria y Turismo frente a la demanda ecuatoriana.

Contreras aseguró que "con el mismo ánimo" la Secretaría General "emprendió acciones en forma inmediata contactando a las autoridades de los países miembros de la CAN" (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú).

Según el comunicado, el secretario general recordó que el ministro de Comercio de Colombia, Sergio Díaz-Granados, "instó a atender de manera urgente las peticiones de Ecuador y, a su vez, las autoridades de la cancillería colombiana tomaron contacto directo con sus homólogos ecuatorianos".

El Gobierno del Ecuador solicitó el miércoles pasado una reunión urgente a los presidentes de la Comunidad Andina para buscar una solución a los problemas comerciales y de transporte que afronta en las últimas semanas y advirtió que si sus demandas no son atendidas evaluaría su retiro de la organización.

Ese anuncio ha sido rechazado por los empresarios ecuatorianos e incluso hoy la Cámara de Comercio de Quito alertó de que una posible salida de la CAN significaría "perder la única zona de integración comercial" abierta al país y "una equivocación más" del Gobierno.

Según el presidente de esa entidad, Blasco Peñaherrera, la CAN representa un mercado anual equivalente a 7.800 millones de dólares, con un crecimiento este año de un 35 por ciento.

Las exportaciones de Ecuador a Perú, Colombia y Bolivia superan los 2.000 millones de dólares al año, lo mismo que se vende a la Unión Europea (UE), resaltó Peñaherrera.