Dos hombres fueron acusados el viernes de fraude migratorio federal en Los Angeles por supuestamente ayudar a cientos de chinos a llenar falsas solicitudes de asilo en Estados Unidos argumentando persecución religiosa.

Los fiscales dicen que Haoren Ma, dueño de New Arrival Immigration Service, y su empleado Minghan Dong, están acusados de cobrar a nacionales chinos hasta 6.500 dólares por la solicitud falsa.

De acuerdo con documentos judiciales muchas de las solicitudes contenían relatos casi idénticos de supuesta persecución, incluyendo descripciones de los encuentros en iglesias clandestinas que llevaron a arrestos y actos de tortura por parte de las autoridades chinas.

Un gran jurado federal emitió el viernes una acusación con 13 cargos contra los dos hombres.

La empresa de los acusados ha sido ligada a más de 800 solicitudes de asilo presentadas desde 2000. De ser hallados culpables, los detenidos enfrentarían hasta 85 años cada uno en una prisión federal y 2,5 millones de dólares de multa.