Los consumidores estadounidenses abrieron en septiembre con más bríos sus carteras, un indicio esperanzador para la acosada economía.

Los consumidores gastaron el mes pasado más en automóviles, ropa y muebles, haciendo que las ventas detallistas subieran un 1,1%, anunció el viernes el Departamento de Comercio. Fue el mayor avance en siete meses.

Las ventas de automóviles subieron un 3,6%, el mejor renglón de septiembre. Empero, excluyendo esa categoría, las ventas aumentaron un 0,6%.

Además, el gobierno revisó las cifras de agosto para mostrar un incremento del 0,3% tras indicar inicialmente que no hubo avances.

La bolsa de valores subió tras la difusión de la noticia. El promedio industrial del Dow Jones avanzaba más de 120 puntos, un 1%, y los otros índices de referencia también subieron un 1%.

Por otra parte, el Departamento de Comercio indicó que las empresas aumentaron en agosto sus inventarios por 20mo mes consecutivo, mientras que las ventas aumentaron por tercer mes consecutivo. El aumento sugiere que las empresas tienen fe en la economía, lo que les impulsa a almacenar existencias.

El Departamento de Comercio dijo que los inventarios empresariales aumentaron en agosto un 0,5%, igual que en julio. Las ventas ganaron un 0,3% en agosto, tras un 0,7% en julio.

El aumento del gasto consumidor podría disipar los temores de que la economía se encuentre al borde de una nueva recesión. El gasto consumidor es atentamente seguido porque contribuye en Estados Unidos al 70% de la actividad económica.

El aumento "demuestra que los hogares no están completamente desprovistos de recursos", opinó el economista Paul Dales, de la firma Capital Economics. Dales agregó que esas cifras se corresponden con un crecimiento anual del 2% en el gasto consumidor del tercer trimestre.