Si alguna certeza se desprende de las encuestas sobre la contienda presidencial en Estados Unidos, es que los republicanos no terminan de aceptar Mitt Romney y están buscando otros candidatos a la presidencia.

Aunque Romney parece haber capturado el control de la contienda, los republicanos han ido de un candidato a otro — e incluso algunos que no son candidatos — en busca del que tenga mayores posibilidades de derrotar al presidente Barack Obama.

Pero a falta de nuevos aspirantes es muy posible que los republicanos respalden a un candidato — quizás incluso Romney — antes de enero, cuando se depositen los primeros votos en elecciones primarias.

Al menos otros ocho republicanos han visto sus posiciones ascender en los sondeos desde el inicio del año. La ex candidata presidencial Sarah Palin, el gobernador de Nueva Jersey Chris Christie y el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani no presentaron candidaturas. Tampoco lo hizo el magnate Donald Trump. Y entre los que participan en la contienda, la representante Michele Bachmann, el gobernador texano Rick Perry y ahora el empresario Herman Cain han estado cerca o al tope de los sondeos nacionales, al menos brevemente.

La indecisiones reflejan que Romney, el ex gobernador de Massachusetts, no ha logradi asegurarse el respaldo de los republicanos pese a que está en campaña desde que perdió en las primarias del 2008.

Muchos republicanos conocen a Romney, que es mormón. Simplemente lo les gusta.

Un sondeo reciente de la Associated Press-GfK encontró que 64% de los republicanos conservadores veían favorablemente a Romney, pero solamente 20% tienen opiniones profundamente positivas sobre él.

"El Partido Republicano está de un humor rebelde y ultraconservador", dijo Andrew Kohut, presidente del Pew Research Center. "Y Mitt Romney no es rebelde".

Ni ultraconservador.

Considérese que en un debate el martes, Romney defendió el paquete de rescate a Wall Street del 2008-2009 que enfurece al movimiento ultraconservador conocido como el Tea Party y declaró que podría colaborar con "buenos" demócratas. Además, ofreció una enérgica defensa de sus iniciativas de salud pública en Massachusetts, que el presidente Barack Obama han sido modelo parcial para su reforma nacional de la Salud.

Aunque esas posiciones pudieran hacerle más atractivo para una mayor cantidad de votantes en las elecciones del 2012, preocupan grandemente a los conservadores que dominan el electorado republicano en las primarias.