Brasil apuesta a la mayor delegación de su historia en un evento deportivo fuera del país para tratar de acercarse a su mejor cosecha de medallas en los Juegos Panamericanos, la que obtuvo hace cuatro años en Río de Janeiro.

"Más de 500 atletas están aquí, lo que muestra la importancia que el país da a este evento", dijo el viernes el ministro de Deportes de Brasil, Orlando Silva, en una conferencia de prensa en Guadalajara.

Brasil obtuvo 151 medallas, 52 de oro, en los Panamericanos de 2007, cuando presentó atletas en todas las disciplinas y tuvo su mayor delegación en la historia. Su mejor marca anterior era de 124 preseas, 29 doradas, en Santo Domingo 2003.

"La expectativa para los Panamericanos es que Brasil se aproxime al resultado de Río de Janeiro", afirmó Silva. "No es simple, Río fue el mejor resultado de la historia, estábamos jugando en casa, que es un factor muy positivo... participamos en todas las disciplinas".

Silva aseguró que la apuesta brasileña a los Panamericanos es parte de un proceso en que el país busca instalarse en la elite del deporte mundial a partir de la organización de los Juegos Olímpicos de Río en 2016, dos años después del Mundial 2014 de fútbol.

Para ello, Brasil se fija en los ejemplos de Australia y Corea del Sur, que organizaron recientes Juegos Olímpicos y "se aproximaron a la elite mundial", dijo el funcionario.

Parte de la estrategia incluye un plan de becas para deportistas, Bolsa Atleta, que este año pagará unos 30 millones de dólares a competidores desde el nivel estudiantil al olímpico y en 2012 entregará unos 45 millones de dólares.

Más de 3.500 atletas reciben los pagos mensuales del gobierno federal y Silva destacó que 192 de los 522 que competirán en los Panamericanos están entre ellos.

Algunos atletas becados comienzan a obtener resultados importantes, dijo el ministro, que mencionó a Everton dos Santos Lopes, que acaba de conseguir la primera medalla de oro de Brasil en boxeo en el Mundial de Azerbaiyán; Fabiana Beltrame, que logró el primer título mundial del país en remo este año en Eslovenia; y Fabiana Murer, campeona en salto con garrocha en el reciente Mundial de Daegu.

"El esfuerzo realizado comienza a aparecer en varias disciplinas, algunas en las que Brasil tiene poca tradición, como por ejemplo el remo", dijo.

Ricardo Leyser, secretario nacional de alto rendimiento, destacó que el crecimiento de Brasil respecto de países que solían estar a su nivel, como el vecino Argentina, se debe a dos factores principales: la decisión de dar más atención a los Juegos Sudamericanos y Panamericanos y el incremento de los fondos para los atletas.

"Desde 2002 para acá, se multiplicó varias veces el financiamiento al deporte", dijo Leyser.

La actual pujanza económica de Brasil es clave para impulsar los programas oficiales de apoyo al deporte, aclaró Silva.

"Celebramos que en un contexto de inestabilidad internacional, las reservas de Brasil continúan creciendo", dijo.

"Nuestro objetivo es que 2016 sea un punto de partida para una nueva fase del deporte brasileño", afirmó. "Pero tan importante como estar bien en 2016 es estructurar un modelo que permita a Brasil permanecer entre los principales países del mundo".