Entre fuegos artificiales, luces de colores y el himno mexicano interpretado por el astro Vicente Fernández, decenas de miles de personas dieron el viernes la bienvenida a los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 en una fastuosa inauguración.

Enriqueta Basilio, que encendió el pebetero en los Juegos Olímpicos de México 1968, inició una cadena de atletas que llegó a la clavadista Paola Espinosa, una de las principales esperanzas mexicana de medalla en estos Juegos, quien flotó en el aire hasta el pebetero en la cima del estadio.

"Con la certeza de que estos Juegos simbolizan la unión fraterna, la paz y la prosperidad que anhelamos para todos los pueblos de nuestra América, declaro solemnemente inaugurados los 16tos Juegos Panamericanos", dijo el presidente mexicano Felipe Calderón al dar por iniciada la justa.

Calderón fue uno de los invitados de lujo a la ceremonia en el estadio Omnilife, junto con el mandamás del Comité Olímpico Internacional Jacques Rogge y figuras deportivas como el ex boxeador Julio César Chávez y el capitán de la selección mexicana de fútbol Rafael Márquez.

Los organizadores habían prometido la ceremonia "más grande" que se haya visto en América latina, luego que más de 3.000 personas participaron en su preparación, y la fiesta no defraudó.

Vicente Fernández, oriundo del estado de Jalisco, inició el espectáculo cantando el himno de México a capella y luego siguió con los clásicos del mariachi "México, lindo y querido" y "Guadalajara", rodeado de charros montados a caballo y bailarines típicos.

"Elegir a Vicente Fernández para cantar el himno nacional es la mejor decisión que han tomado", comentó Diego Noriega, un espectador de 29 años. "No podía haber mejor persona".

Luego desfilaron los atletas de las distintas delegaciones en orden alfabético, comenzando por Argentina y terminando por el país anfitrión, México.

Los mexicanos desfilaron vestidos con tradicionales trajes de charro, mientras que otros como los brasileños optaron por coloridas camisetas verdes, amarillas y azules.

Poco antes del encendido del pebetero panamericano, varias estrellas mexicanas portaron las banderas olímpica y panamericana, incluida la ex golfista número uno del mundo Lorena Ochoa, el boxeador Saúl Alvarez, Rafael Márquez y la ex Miss Universo 2010 Ximena Navarrete.

Otros que pasaron por el escenario fueron el grupo Maná, también "tapatío" (de Jalisco), el colombiano Juanes, y Lila Downs, que cantó "Bésame Mucho" acompañada del tenor José Luis Duval y Eugenia León. Cuando tocó Maná, varios atletas abandonaron el protocolo para romper fila de sus delegaciones y acercarse al escenario a bailar.

"Nunca antes visto y único en Guadalajara", definió el espectáculo Elizabeth Damián, una espectadora de 27 años oriunda de Guadalajara. "Las luces, música y colorido han dado una imagen moderna y divertida de México".

En varios momentos del espectáculo, el cielo de Guadalajara fue iluminado por los fuegos artificiales, y las gradas del estadio donde juega el club de fútbol Chivas se vieron teñidas de distintos colores.

El cierre musical fue de Alejandro Fernández, hijo de Vicente, que cantó "El Mismo Sol", el tema oficial de los Panamericanos.