El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el viernes por unanimidad reducir el número de efectivos militares y policiales bajo su mando en Haití y situar su número en los niveles previos al sismo de enero de 2010 que devastó al empobrecido país caribeño.

"La situación general de la seguridad, aunque frágil, ha mejorado", dijo el organismo en su resolución, al tiempo que amplió otro año el mandato del contingente de paz en Haití.

Los miembros del consejo respaldaron la recomendación del secretario general Ban Ki-moon de reducir el número autorizado de efectivos de la misión, de 8.940 a 7.340 militares, y la fuerza policial internacional de la misma, de 4.391 a 4.241 agentes.

La fuerza de las Naciones Unidas tenía un contingente de 6.940 militares y 2.211 policías antes del sismo que devastó la capital haitiana, Puerto Príncipe, y zonas aledañas, donde causó entre 230.000 y 300.000 muertos, y dejó más de 100.000 edificios destruidos, según diversos cálculos.

Con la ampliación del mandato de la fuerza de la ONU hasta el 15 de octubre de 2012, el Consejo de Seguridad dijo que ese contingente desempeña un "papel crítico... en garantizar la estabilidad y la seguridad de Haití".

Aunque Haití ha logrado progresos considerables desde el sismo, el Consejo de Seguridad dijo que diversos grupos criminales persisten como una amenaza a la estabilidad del país.

"Estadísticas posteriores al sismo revelan un incremento en todas las categorías de delitos principales, como homicidio, violación y secuestro en Puerto Príncipe" y la provincia occidental, cuya capital, Jacmel, también fue destruida por el sismo, dijo el consejo.

La violencia sexual y de género persiste como una preocupación grave en los distritos pobres de Puerto Príncipe, en los campamentos para los desplazados internos y en las zonas remotas del país, añadió el organismo.

La fuerza de las Naciones Unidas ha contribuido desde 2004 al mantenimiento del orden en Haití después de que el país quedara inmerso en una espiral de violencia política.

El presidente haitiano Michel Martelly había solicitado la renovación del mandato de la misión de las Naciones Unidas, cuya presencia no es aceptada por algunos haitianos.