Personal de rescate que intenta reducir el impacto ambiental del derrame de un buque petrolero en la costa de Nueva Zelanda no pudo reanudar el viernes el bombeo de combustible, a pesar de que el clima mejoró cerca del arrecife donde encalló el barco.

El buque de antemano ha derramado cientos de toneladas de petróleo mientras los trabajadores están en una carrera contra la naturaleza para tratar de drenar el crudo antes de que las olas rompan el buque, que ya comenzó a resquebrajarse.

La semana pasada, los trabajadores removieron cerca de 10 toneladas de petróleo antes de que el clima los obligara a posponer sus labores.

El viernes se registró el mejor clima en días, lo que permitió a las cuadrillas regresar a bordo del barco, pero la complejidad de su tarea acabó con la esperanza de que pudieran reanudar el bombeo, de acuerdo con la oficina marítima de Nueva Zelanda, que encabeza la operación.

Los trabajadores comenzaron a conectar cuatro plataformas en el babor del buque para formar una superficie plana y bombear los tanques, informó la agencia neozelandesa en un comunicado. La oficina no dijo cuándo podría iniciar el bombeo.

Los ecologistas han informado que sería un desastre para la vida salvaje si las 1.870 toneladas (1.700 toneladas métricas) de petróleo y 220 toneladas (220 toneladas métricas) de diesel se llegan a verter en el océano.

En tanto, varios de los 88 contenedores que transportaba el barco cayeron por la borda y el viernes fueron arrastrados hasta la orilla, mientras las autoridades confirmaban que un contenedor que cayó al agua contiene una sustancia peligrosa. Sin embargo, un funcionario dijo que no poseía una amenaza mayor.

La fuerte marea mantuvo por días a los equipos de rescate a 236 metros (775 pies) del buque Rena, de bandera liberiana, pero el jueves mejoró el clima y permitió a la tripulación abordar el buque durante unas seis horas para revisar los sistemas. El Rena encalló el 5 de octubre en el arrecife Astrolabe, a 22 kilómetros (14 millas) del puerto de Tauranga, en la isla norte de Nueva Zelanda.