Un juez australiano impuso el viernes una multa de 1,2 millones de dólares a los dueños de un barco de carga por un gran derrame petrolero que manchó 56 kilómetros (35 millas) de la costa oriental de Australia, entre ellas sus populares playas para surfing.

El juez de la Corte Suprema de Queensland, Kiernan Dorney, también ordenó a los dueños de las empresas Swire Navigation Co. Ltd. y Bluewind Shipping Ltd. que publiquen una disculpa en el periódico más importante de Brisbane. Ambas empresas se declararon culpables de haber provocado el derrame de marzo de 2009.

Las empresas, que tienen una participación igualitaria del 50% en el barco de carga MV Pacific Adventurer, de antemano habían pagado 25 millones de dólares australianos (25 millones de dólares estadounidenses) para cubrir parte de los costos de limpieza del derrame desde el norte de la capital estatal de Brisbane, en el norte, hasta las blancas arenas de la franja turística de la Costa Dorada y otras dos islas turísticas, que tuvieron un costo superior a los 31 millones de dólares australianos.

Los contenedores del barco cayeron por la borda durante una tormenta, perforaron el puente del barco, de bandera de Hong Kong, y derramaron 270.000 litros (71.300 galones) de petróleo.

El abogado de los propietarios Tony Glynn había solicitado una multa de 600.000 dólares australianos para cada empresa, al describir que sería un castigo adecuado. Sin embargo, la fiscalía exigió una multa total superior a los 3,5 millones de dólares australianos.

Las acusaciones en contra de las empresas fueron retiradas esta semana contra Bernardino Gonzáles Santos — capitán del barco fondeado en Manila_, Swire Shipping Ltd. — la empresa que lo alquiló — y China Navigation Co. Ltd — la empresa que lo administra.