Los rebeldes libios han logrado recuperar las posiciones perdidas ayer en el centro de Sirte, principal foco de resistencia gadafista y han conseguido nuevos avances en su asedio de Bani Walid.

Según dijeron hoy a Efe fuentes rebeldes, en el frente de Sirte, situada a 450 kilómetros al este de Trípoli, los combatientes del Consejo Nacional Transitorio (CNT) han vuelto a acosar a las fuerzas fieles al coronel Muamar al Gadafi en el centro de la ciudad, después de la contraofensiva de ayer que les obligó a retirarse.

En los combates de hoy ambas partes están empleando artillería pesada y morteros, según las fuentes, que no dieron cifras sobre víctimas.

En la conocida como Zona Dos de Sirte, resisten los últimos focos gadafistas de la localidad, ciudad natal de Gadafi, que se encuentra en paradero desconocido desde la caída de Trípoli el pasado 23 de agosto.

Por otra parte, en Bani Walid, 150 kilómetros al sureste de la capital libia, los milicianos del CNT han avanzado en tres de los cuatro frentes hacia la ciudad, en una jornada en la que, según fuentes rebeldes sobre el terreno, las brigadas gadafistas han presentado escasa resistencia.

Por el norte, brigadas rebeldes controlaron la zona de Mardum y tomaron la puerta de Wadi Dinar, en su avance hacia la localidad.

Asimismo, en el sur se hicieron con el distrito residencial de Masna al Asliha, según las fuentes, que explicaron que dicho barrio está cercano a la sede de la radio local, que continúan empleando las fuerzas gadafistas.

Las fuentes también comentaron que el frente este había registrado progresos con la toma de una zona llamada Masna al Suf.

El oficial del Ejército del CNT Jalifa Heftar, que visitó a las tropas rebeldes sobre el terreno, aseguró que los milicianos han reforzado su número en la zona y que el Ejército confía en que puedan tomar la ciudad sin su ayuda.

En su visita, los jeques de las tribus locales Nesma y Abu Seis, mostraron su apoyo total a la revolución del 17 de febrero, según declaraciones de Heftar a periodistas.

El CNT ha insistido en varias ocasiones en que hasta la caída de Bani Walid y especialmente de Sirte, no anunciará la formación del gobierno transitorio, cuya constitución se lleva retrasando desde agosto y que se encargará de dirigir la transición libia hasta la celebración de elecciones.