El Gobierno de Costa Rica ha protagonizado en las últimas semanas una serie de roces con la prensa que llevaron al Colegio de Periodistas (Colper) a presentar una carta de protesta, sin embargo el Ejecutivo niega que su objetivo sea la obstrucción del trabajo de los comunicadores.

El Colper y medios locales han denunciado agresiones de funcionarios de la Presidencia a varios periodistas, incluido uno de televisión que fue empujado y reprendido por un funcionario de Protocolo el pasado lunes cuando trataba de hacerle una pregunta a la presidenta Laura Chinchilla.

De acuerdo con una carta enviada hoy por el ministro de Comunicación, Roberto Gallardo, al presidente del Colper, Raúl Silesky, "el Gobierno de la República quiere dejar absolutamente claro que no existe, ha existido o existirá ninguna directriz, orden o sugerencia para obstaculizar o intimidar a los periodistas en su labor cotidiana".

Gallardo añadió que las autoridades lamentan que se hayan presentado incidentes entre periodistas y funcionarios de la Presidencia y aseguró que se tomarán "las medidas necesarias para prevenir hechos similares en el futuro".

Casos similares a los del lunes se han registrado recientemente con dos redactores del diario local La Nación, cuando intentaban cuestionar a la mandataria sobre temas polémicos.

A través de su página en Internet, el Colper recordó que "la obligación de los funcionarios públicos de suministrar información a los periodistas en su labor informativa, sobre todo cuando se trata de asuntos de interés nacional".

El periodista de televisión fue agredido mientras trataba de preguntarle a la presidenta su opinión respecto a una encuesta que reveló que el 90 % de los costarricenses consideran que el país no tiene un rumbo claro o lleva el rumbo equivocado.

Los roces entre el Gobierno y la prensa han surgido en momentos en que la popularidad de la gobernante ha caído, y sólo un 26 % de la población respalda su labor, según una encuesta reciente de la firma Unimer.