El gobierno mexicano despidió a 121 agentes de migración como parte de una purga en una dependencia federal señalada de corrupción y de nexos con el narcotráfico.

La Secretaría de Gobernación no especificó el viernes las razones por las que terminaba a los 121 trabajadores. Agregó que pertenecían a los estados de Chiapas, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Quintana Roo, Veracruz y el Distrito Federal, los más transitados por indocumentados.

En un comunicado, la Secretaría dijo que los despidos son parte de la depuración del Instituto Nacional de Migración (INM) en marcha desde mayo, luego de que 13 agentes y altos mandos de la entidad fueron detenidos por diversas acusaciones.

Activistas y otros grupos civiles han señalado que agentes del INM tienen nexos con el crimen organizado y atacan a migrantes que atraviesan México rumbo a Estados Unidos.

La secretaría dijo que el propósito de la remoción es que "los servidores públicos realicen sus funciones con estricto apego a los principios de legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficiencia."

Miles de centroamericanos que intentan emigrar a Estados Unidos atraviesan cada año por territorio mexicano. El gobierno ha dicho que últimamente los migrantes son secuestrados por grupos de traficantes de drogas que buscan reclutar forzosamente nuevos sicarios o para extorsionar a sus familiares.

En agosto de 2010, 72 indocumentados fueron asesinados en un rancho de San Fernando cerca de la frontera con Estados Unidos, en un hecho atribuido al cartel de drogas de Los Zetas. En abril, autoridades inhumaron 193 cadáveres de fosas clandestinas también en San Fernando, entre los que se cree había migrantes mexicanos que buscaban cruzar a Estados Unidos.