Luego de meses de trabajar en la actualización de su modelo económico para dar más apertura a la iniciativa privada, los comunistas cubanos se disponen a debatir ahora sobre la necesidad de limitar el ejercicio presidencial a dos mandatos de cinco años cada uno.

Un documento del Partido Comunista de Cuba (PCC) comenzó a circular este viernes en la isla y su difusión constituye el inicio de los debates con vistas a la Conferencia partidaria fijada para enero de 2012.

"Proyectar la renovación paulatina en los cargos de dirección y definir los límites de permanencia por tiempos y edades y complejidad de cada responsabilidad", expresó el texto en uno de sus capítulos.

También "limitar a un máximo de dos períodos consecutivos de cinco años el desempeño de los cargos políticos y estatales fundamentales".

El de enero será el segundo capítulo de un histórico congreso realizado en abril de 2011 que avaló las políticas del presidente Raúl Castro para dinamizar la economía poniéndole racionalizando el control estatal y el presupuesto público, pero sin perder las conquistas de la revolución en la áreas de salud y educación o la extendida protección a los sectores vulnerables.

La Conferencia del PCC se enfocará en cuestiones políticas y organizativas. El congreso de abril se enfocó en medidas económicas: ampliación del trabajo independiente, reducción de puestos públicos y la entrega de tierras en usufructo, entre otras.

Según la Constitución vigente, la Asamblea Nacional del Poder Popular es el órgano supremo del gobierno en la isla y como tal sus diputados eligen "por un término de cinco años" al presidente del Consejo de Estado, pero no se especifica un límite de períodos.

El cargo recayó en el ex presidente Fidel Castro --quien delegó temporalmente el poder en 2006 cuando se enfermó--. En las elecciones de 2008 fue designado como titular Raúl Castro, quien hizo el interinato ante la convalecencia de su hermano.

El documento, que enfatiza el carácter de "Partido único de la nación cubana" de la organización comunista, tiene ocho páginas de tamaño tabloide y está formado por una introducción y cuatro capítulos, donde traza las línea principales de los temas que los militantes debatirán en sus comités y posteriormente se llevarán a la Conferencia.

Entre los puntos a debatir está la sensible cuestión del recambio generacional del país en la isla, sobre todo a partir de la falta de figuras visibles jóvenes en las primeras líneas de decisión del gobierno.

"Los imperialistas cifran sus esperanzas en la supuesta vulnerabilidad de las nuevas generaciones y de determinados grupos o sectores de la sociedad; intentan fomentar la división, la apatía, el desaliento, el desarraigo", manifestó el documento. "Pretenden mostrar una sociedad sin futuro, para revertir el socialismo", dijo.

También abogó por lograr una correcta articulación entre el Partido y el gobierno en la cual ambos organismos no interfieran, dupliquen actividades o sean fuente de burocracia.