La ciudad colombiana de Cartagena de Indias acogerá a partir del próximo lunes la décima Conferencia de las Partes del Convenio de Basilea (COP 10), un tratado ambiental que controla los movimientos transfronterizos de estos desechos y su eliminación.

La directora de Asuntos Económicos, Sociales y Ambientales del Ministerio de Relaciones Exteriores, Paula Caballero, explicó hoy a los periodistas que Colombia se ofreció a acoger esta cita por la creciente preocupación de este país en el manejo de residuos.

Según Caballero, esta nación recicló el 70 % de los desechos peligrosos generados en 2010 y eliminó el 27 % de forma "ambientalmente racional", y resaltó así la "trayectoria bien respetable" de Colombia en el manejo del final de la vida útil de productos que incluyen elementos con un alto valor contaminante, como ruedas de vehículos, bombillas, pilas y teléfonos móviles.

"Colombia es un país que cada vez más va teniendo conciencia de lo que es darle un buen manejo a estos desechos, le ha asignado una enorme importancia al tema del reciclaje", agregó.

Y parte de esa conciencia es la que llevó a expedir la ley 1252 de 2008 para regular lo relacionado con la exportación e importación de residuos peligrosos, de acuerdo al Convenio de Basilea.

Aunque Colombia no permite la importación de estos desechos, sí los exporta a países como Canadá, donde "tienen la capacidad de procesarlos", así como la infraestructura y la tecnología, según Caballero.

Esta conferencia, que se extenderá del 17 al 21 de octubre, permitirá a "178 países miembros del Convenio tomar decisiones para un control y manejo más efectivo de estas sustancias que hacen parte de nuestro diario vivir", adelantó la funcionaria.

"Tenemos claro que hay algunos casos en los que indiscutiblemente van a resultar desechos de este tipo, pero debemos establecer lineamentos mundiales para que sean mínimos", agregó, al considerar que esas directrices deberán buscar una vigencia de al menos 20 años.

A la cita están convocados unos 400 invitados, entre ellos, 115 representantes de países Partes del Convenio de Basilea, observadores de naciones que no son miembros, cinco agencias del sistema de Naciones Unidas y otros organismos.